La comunión de los jóvenes

Para Diego Dávila. En los sueños compartidos, en el parto de vivir.

El video que les traigo, queridos catorce lectores, es una compilación de lo que hemos estado haciendo en Metanoia MX, creernos el cuento de que en lo pequeño se resume lo grande, que si uno cambia para bien, ya está construyendo miles de cosmos y derribando murallas de caos.

Cada uno de los jóvenes que se presentan a continuación tiene nombre, apellido, sueños, angustias y esperanzas; ha optado por salir de sí en pos de lo que considera correcto.

Como observarán no aparecen únicamente escenas de los Diálogos por un Presente con Futuro, se muestra también la resistencia de los Indignados, la acción de decenas de jóvenes para brindar apoyo a las comunidades Rarámuris de la Sierra Tarahumara, las marchas, rostros y expresiones de todos aquellos que no pidieron esta guerra. Cada lucha es diferente, pero a la vez todas son iguales.

Porque podremos diferir en los medios, pero si hay algo que une a las muestras de inconformidad aquí plasmadas es la franqueza de nuestro actuar. En el caso de Metanoia MX creemos en el diálogo como medio para acercarnos los unos a los otros; pero a la vez, nos estamos encontrando con una realidad muy cruda: Oímos, pero no queremos escuchar al otro.

Este diagnóstico tenía que ser así, era imposible que si en México impera la sordera, cerrazón y barbarie, en los jóvenes prevaleciera una cultura diferente.

Sin embargo vemos esta realidad no como un obstáculo, sino como un aliciente para seguir con esta empresa. Podremos no tener lana, patrocinadores, mecenas, fuerzas políticas detrás de nosotros; pero tenemos ideales, los cuales defenderemos con todas nuestras fuerzas.

En metanoiamx.com y los Diálogos por un Presente con Futuro seguiremos apostando por la tolerancia ante la polarización, por más orgasmos y menos balas, por más poesía y menos policías, por jóvenes más propositivos, por una ciudadanía más sensibilizadora.

Disculpen el baño de miel, ya vendrá la realidad para pudrirla… o tal vez no.