Ciudad de México.- La primera dama del DF, como le llama la gente, es una mujer preocupada por las condiciones de vida de los capitalinos. Por eso, Rosalinda Bueso, esposa de Marcelo Ebrard, jefe de gobierno del Distrito Federal, realiza recorridos matutinos por las zonas de la ciudad en donde de viva voz constata las condiciones de vida de algunos de los sectores vulnerables de nuestra comunidad: los niños, los adultos mayores y las mujeres.
Asegura que este último sector es una fuerza importante que puede ayudar a la sociedad a salir adelante en todos los ámbitos.
“Cuando las mujeres nos unimos somos una fuerza enorme”, dice.
No obstante, reconoce que en muchas ocasiones existen envidias entre las mujeres, situación que reprueba y califica como un mal para la sociedad, ya que no deberían competir entre ellas, sino trabajar unidas para salir adelante.
Los recorridos matutinos de la esposa del jefe de gobierno de la ciudad son un catalizador que le permite dirigir su esfuerzo hacia las necesidades más recurrentes. La mayoría están enfocadas en problemas de convivencia vecinal, recuperación de espacios públicos e implementación de proyectos.
Carencias similares
La hondureña coincide en que las carencias son similares entre los países de Centroamérica, sobre todo en el sector salud.
Es por esta razón que la gente con oportunidad de estudiar elige carreras para ayudar a la sociedad. El mejor ejemplo es su padre, quien además de ser oftalmólogo creó una fundación oftalmológica.
Rosalinda, en cambio, no se vio obligada a tomar una decisión de este tipo, porque siempre tuvo la vocación por ayudar.
Recuerda que en un principio deseaba estudiar Asuntos Internacionales, pero la carrera no existía en ninguna universidad hondureña, por lo que terminó graduándose en Administración de Empresas Turísticas y Mercadotecnia. Pero el destino y su país le dieron la oportunidad de aplicar la diplomacia al ser embajadora en México de Honduras.
Agencia El Universal
