Este lunes comenzó el maratón de Boston, en medio de las más estrictas medidas de seguridad que la carrera ha tenido en su historia -según nota de BBC Mundo-.
La cita deportiva cuenta con la participación de 36.000 corredores, 9.000 más de lo habitual.
Durante el maratón del año pasado cientos de personas resultaron heridas y tres murieron tras la explosión de dos bombas cerca de la meta.
La policía ha desplegado a su personal, incluyendo agentes encubiertos, en toda la región.
Los espectadores han debido pasar por controles de seguridad y sólo se les permite llevar las bolsas de plástico transparentes.
Los corredores realizaron un momento de silencio en la línea de partida para recordar a las víctimas del año pasado
