¡Cómo de que no! Quienes seguíamos esperando “grandes cambios” en México, estos ya están por darse. Por lo pronto, el saliente pretende entregar la mansión de “Los Pinos” a principios de noviembre. Lo que indica que, los delicados y caros ajuares ya deben estar empacados en cajas de cartón de huevos. Aprovechando que han quedado muy pocos en el país, sobrarán cajas. Esta vez la información ha sido sumamente discreta al respecto. Hace seis años, fue todo un escándalo, la noticia del costo de las sábanas y las almohadas. Luego se supo que todo había sido enviado al rancho estilo “Texas”, donde viviría el “amigou de Bush”. En esta ocasión no ha quedado aún claro, si la nueva sede será, precisamente, en Texas. ¡Eh ahí el primer gran “cambio!
Lo raro es que, el que está por llegar, no ha hecho ruido al respecto. Sin embargo, la realidad es que la pareja de la televisión nacional, tendrá que alojarse en “la Casa Oficial”, donde se despacha en muchos momentos del día, y parte de la noche, se dedica a hilar la política nacional. Recordamos que allá “mesmo”, era donde el grandote consultaba con la almohada, lo que tenía que hacer. Cosas de suma importancia, como “dejar de leer los periódicos” y en su lugar, leer a “José Luis Borgues”. La actividad actual del futuro residente de “Los Pinos”, aprovecha el tiempo previo, para activar la venta del petróleo mexicano. Parece que ese será su primer objetivo al hacerse cargo de las riendas nacionales. Lo que nos confunde y enreda, es saber que sus ofertas de venta las viene haciendo en Guatemala y “Guatepeor”. ¿Tan bajos serán sus precios? ¿No sería éste, el momento indicado para seguir el ejemplo del que ya se quiere ir, y felicitar al General Chávez, por su nueva reelección? Con los “enormes hallazgos petroleros” del final del sexenio, fácilmente le podremos competir a Venezuela, en producción de “crudos”. ¡Claro, petróleo y gas natural). Aún no da color, en ese sentido, el “nuevo”
Tal parece ser es que se trata de una simulación, porque la venta de PEMEX ya debe de estar asegurada con los dos clientes cautivos ( ¿o cautivadores) : Obama ( o su contrincante tan crecido) y Rajoy, si no cae antes. Mr. Obama, que en un solo debate ha perdido su ventaja de siete puntos. España se las está viendo tan negras como México. Aunque por allá no han empezado las balaceras y los descabezados. Pero sí hace rato, que discriminan a los mexicanos y les niegan la entrada a la Madre…Patria. A menos, claro, que lleven una cartita de alguno de sus socios mexicanos. ¿Será la venganza por lo de Mouriño? ¿O será que allá sí sobran huevos…?
Entre tanto, mientras todo eso ocurre, el incansable Doctor Narro, Rector de la UNAM, le exige a Pena Neto, que haga una declaración pública, en el sentido de que dará prioridad a la Educación Superior. Lo que es sumamente importante y necesario, si se quiere que México empiece el esperado despegue, en lo económico, en lo cultural, en el empleo de la tecnología de avanzada, en las ciencias, en la democracia. La petición corresponde a la política que ha empezado a aplicar el futuro gobernante, quien ya realiza su “venta de garaje”, con antelación a la toma de posesión de la codiciada silla de palacio. Digna de encomio es la actitud y el empeño del Doctor Narro, que no ceja en su empeño por lograr el apoyo que la educación y la ciencia merecen y requieren en nuestro país, que no logra avanzar, para salir del terrible bache en el que los gobiernos de diversos colores lo han hundido y estancado. ¡Entreguismo vil! ¿Acaso no, por ley, el petróleo y muchos otros recursos, son del pueblo mexicano y, solamente al pueblo le correspondería ponerlo en venta, si así le conviniera a las mayorías? En tal caso, habría que esperar a ver si le dan el cargo a C.C., como lo había previsto AMLO. Al menos, él es hijo del General, que sí defendió la riqueza del país, no solamente “como un perro”, como se defendió en otro momento al peso, moneda nacional, antes de convertirlo en pieza de cambio de a media tonelada por dollar.
Por lo menos, los cambios de familias en los domicilios oficiales, se tienen que dar. Ahora falta esperar a ver qué cambios le hacen los senadores a la reforma calderoniana, ya que los empresarios exigen “algo más a modo”. Seguramente a ellos sí se les escuchará, al primer grito que pudieran dar. De momento, exigen un “outsourcing” más a su gusto y seguridad plena. Lo mismo quieren en cuanto al pago por hora. No sería posible que con tres horas de trabajo, tuvieran que pagar “el mínimo” a los subcontratados; como pretendieron asegurar algunos “legisladores a modo”. De cualquier manera, en pocos días, “cosas veredes”.
