México, así estoy yo, sin ti

Ahora le toca a Joaquín Sabina regalarme la inspiración para cubrir la chamba.

Te extraño como un narco-diputado sin fuero,
Torpe como un PRD sin AMLO,
Absurdo como una guerra perdida contra el narco,
Vacío como las plazas en el norte del país.

Oscuro como una comisión del Congreso,
Negro como los ángeles del Gobierno Federal,
Febril como la carta de amor de un sicario…,
Así estoy yo, México, así estoy yo, sin ti.

Perdido como el criterio de Ernesto Cordero,
Como un Gabino sin su Marcelo,
Como el ojo del maniquí,
Huraño como el Noroñas y sus mantas,
Como un retén sin militares…,
Así estoy yo, México, así estoy yo, sin ti.

Más triste que un calderonista
Al otro lado de la guerra perdida.
Así estoy yo, México, así estoy yo, sin ti.

Vencido como la dignidad de Jesús Ortega,
Lascivo como el peinado de Peña Nieto,
Furtivo como todas las narco alianzas electorales,
Inquieto como un migrante en Chiapas.

Errante como un gobierno panista,
Quemado como cualquier político priista,
Solo como un poeta en Los Pinos…,
Así estoy yo, México, así estoy yo, sin ti.

Inútil como la Olimpiada Bicentenario,
Como el semen de los levantados,
Como el libro del porvenir,
Violento como un niño sicario,
Como el perfume de Elba Esther…,
Así estoy yo, México, así estoy yo, sin ti.

Más triste que un oficial estadounidense
Al otro lado del Río Bravo.
Así estoy yo, México, así estoy yo, sin ti.

Amargo como el vino que bebe el Chapo,
Como el domingo de La Tuta,
Como una boda para ganar votos,
Macabro como el vientre de las AK-47,
Como un pájaro en Ciudad Juárez…,
Así estoy yo, México, así estoy yo, sin ti.

Más triste que Felipe
Al otro de la estantería de chelas.
Así estoy yo, México, así estoy yo, sin ti.