México, D.F.- Al término de la sesión del día de hoy, el Senador Manlio Fabio Beltrones señaló en entrevista con medios de comunicación que «nadie debe tener miedo ni encontrar la excusa de que por ser año electoral no se puede hacer una reforma fiscal o hacendaria, como aquéllos que hoy sacan a pasear nuevamente el fantasma de una crisis económica o financiera mundial, diciendo que la única manera de resistirlo es no haciendo nada.»
El Presidente de la Comisión Permanente señaló que «lo que se viene haciendo es estirar de más la misma cobija y, de tantos estirones, lo único que se ha logrado es rasgarla y que se generen hoyos en esta cobija que son las deudas que aparecen en algunas entidades o municipios, o la misma deuda del gobierno federal que es enorme»
Ante ello, insistió en que «los gobiernos de estados y municipios necesitan más recursos. Desde hace mucho tiempo que no se modifica ni la Ley de Coordinación Fiscal ni la recaudación en este país. Y eso es lo que hay que hacer»
En este sentido, el Senador priísta se pronunció dijo que estarían dispuestos a apoyar una reforma a la Ley de Coordinación Fiscal, sin embargo, reiteró que «la verdadera solución es una reforma hacendaria, una reforma fiscal que cambie las formas de recaudar, y que logrando facilitar el pago, incremente la base gravable y con esto tengamos más recursos para lograr crecimiento económico y empleo»
Agrego que «seguir insistiendo en un debate falso, en el cual el gobierno federal quiere echarle la culpa a los gobiernos estatales y municipales por no manejar supuestamente bien los escasos recursos y regresar la vista al nivel de endeudamiento del gobierno federal –que algunos desde la Secretaría de Hacienda o desde distintos espacios, tratan de justificar, no obstante que ha crecido en más de ciento por ciento, caer en los lugares comunes, en los cuales a nadie le extraña que la deuda de los estados sea no mayor al 2.4 del Producto Interno Bruto, pero la deuda del Gobierno federal alcance cerca del 34% del PIB– será voltear a encontrar culpables y seguir bordando sobre el mismo propósito de estirar esa cobija que no resiste más sin romperse y sin mostrar más agujeros». finalizó.
