Equipos de rescate en Estados Unidos continúan buscando a desaparecidos tras un enorme deslave ocurrido el sábado en una zona rural del estado de Washington -según nota de BBC Mundo-.

Hasta el momento se han recuperado ocho cuerpos en medio del lodo y los escombros.

El deslave destruyó cerca de 30 viviendas y cubrió un área de más de 2,5 kilómetros cuadrados.

Según informó un jefe local de bomberos, el lodazal es como un terreno de arenas movedizas, peligroso para los rescatistas.

La caída de tierras bloqueó parte de un río, provocando temores de que se produzcan inundaciones.