«Nos deben la paz» les dijo a los vecinos del norte Javier Sicilia al ingresar por la garita de Otay a suelo de los Estados Unidos, país del que dijo, proceden la mayor parte de armas que utiliza el crimen organizado en México.
Acompañado de activistas de su movimiento «por la paz con justicia y dignidad» y víctimas de la violencia, en el emblemático Friendship Park de San Diego inicio la caravana que durante un mes recorrerá territorio norteamericano para llamar la atención sobre el consumo de drogas y la venta de armas en ese país.
La caravana a la que llamó de los «lamentos» recogerá y contará un cúmulo de historias que recogen y narran el dolor de quienes han sido víctimas de la violencia y de la «declaratoria de guerra» del Presidente Calderón.
El peregrinaje culminará el 12 de septiembre en Washington, donde aún cuando no se ha anunciado, es previsible que entregen ante organismos Internacionales, testimonios y la solicitud de condena a los responsables.
