
Unos 27.000 turistas rusos se encuentran varados en varios países del extranjero, luego de que la operadora turística rusa Labirint suspendiera sus operaciones el sábado pasado y se quedaran sin boleto de vuelta -según nota de BBC Mundo-.
Un comunicado de la compañía culpó al deterioro de la tasa de cambio del rublo y a la «situación política y económica negativa» por la medida.
Existen indicios de que las sanciones de la Unión Europea y Estados Unidos a Rusia -como consecuencia de la crisis en Ucrania- están perjudicando la economía y la inversión occidental en Rusia.
La agencia de asistencia a turistas rusos, Turpomoshch, informó que ahora está tratando de reservar vuelos de regreso en países como Bulgaria, Egipto y Túnez.