El gobernador de Guerrero, Rogelio Ortega admitió que este es el primer tramo de un gobierno difícil, pero que ha tenido resultados y la sociedad guerrerense, a través del Congreso, tendrá que evaluarlo y decidir el siguiente tramo de la ruta que viene. Pero reiteró que no quiere «tirar el arpa» y continuar con su trabajo en la entidad hasta que se dé el relevo constitucional.
Entrevistado por Ciro Gómez Leyva y a pregunta expresa sobre si quiere seguir gobernando la entidad, dijo que estará sujeto a lo que determine el Congreso, ya que no tiene ningún apasionamiento personal.
«Acudí al llamado de la patria chica, buscar posibilidad de armonizar el estado de Guerrero en una crisis muy profunda que no había sucedido desde 1960, y aquí están los resultados, tenemos indicadores duros con los que se puede evaluar, cuando llegué había 46 ayuntamientos tomados, ahora hay seis, y en ruta de que los próximos días nos entreguen los emblemáticos, Chilpancingo, que ya prácticamente está despejado, Tlapa, Tixtla», indicó.
Insistió en que no se trata de un asunto de gusto por seguir porque se pensaría que se trata de apasionamientos personales, sino que, se dijo dispuesto a cumplir con lo que fue la expectativa de su llegada al gobierno de la entidad en un momento de crisis política por la desaparición de los 43 estudiantes de la normal rural Raúl Isidro Burgos de Ayotzinapa, en Iguala, el pasado 26 de septiembre.
Recordó que cuando tomó posesión, el 26 de octubre, el Congreso lo nombró para culminar el gobierno de Ángel Aguirre y se generó la expectativa de si se va a trabajar en dos tramos; la ruta de darle cauce institucional al conflicto y medir con indicadores duros «y salvamos la temporada alta de diciembre, la de Semana Santa y la de la realización de los eventos más significativos para Acapulco, la Convención Bancaria, el Tianguis Turístico, el Abierto de Tenis.
En ese sentido, destacó que la temporada de diciembre fue exitosísima, «a dos meses ya teníamos a más de 160 líderes en todo Mundo Imperial en esas temáticas para la tregua navideña y salió muy bien, mejor que los dos años anteriores».
Y la otra parte, generar las condiciones para que se realice la elección como una gran fiesta cívica y entregar los Poderes al candidato que gane en unas cuantas semanas.
«Creo que hemos cumplido, pero hubo un cambio en el Congreso, ellos consideran que es necesario que dos terceras partes decidan si continúo o no, la pelota está en su cancha», y quien presentó la iniciativa fue Movimiento Ciudadano.
Entre quienes están porque se quede son el presidente del PRI, el candidato de este partido, Héctor Astudillo y algunos diputados que le han expresado su solidaridad. Y dijo que esta es una oportunidad y buen momento para evaluar su gestión, lo cual ocurrirá el 24 de abril.
