MEXICO, D.F., diciembre 7 de 2011.- Experimentado caballero que guía a los legionarios albiverdes en la batalla final. Su estampa es un clásico de las liguillas, pero coronarse en el Apertura 2011 sería especial, tras lo vivido durante un mágico semestre.
Oswaldo Sánchez se convertirá el jueves en el hombre con más partidos jugados en la historia de las fases finales. El primero de los dos episodios contra las huestes felinas le permitirá llegar a 75 dentro de la Fiesta Grande. Romperá la igualdad que tiene con el mítico Cristóbal Ortega.
Líder del Santos, el portero está listo para defender el honor de La Comarca Lagunera frente a los voraces Tigres. Si los Guerreros se imponen en el combate, él presumirá la plateada recompensa materializada en trofeo, lo que también le permitiría marcar un hito.
Junto con Miguel Calero, es el único guardameta capitán que ha levantado dos copas de campeón en México.
“Las cosas han ido muy bien en lo individual, pero lo más importante es lo colectivo”, sentencia, en charla con EL UNIVERSAL. “Nada mejor que coronarlo con un campeonato. Nos estamos preparando para lograr el título”.
Protagoniza su sexta batalla definitiva. Conoce perfectamente el dulce sabor del néctar victorioso, pero también la amargura que genera la derrota.
Por eso, nadie se coloca delante de él en la formación de los legionarios albiverdes. Marca la pauta a seguir en un equipo hambriento de dar la vuelta olímpica. Las 20 Liguillas que ha jugado, le conceden el honor.
En el presente certamen llegó a los 600 partidos en el torneo mexicano, cifra que sólo otros seis jugadores han alcanzado. Ironías del balompié, su actual entrenador, Benjamín Galindo, encabeza la lista (697).
La del jueves por la noche será su batalla 607 en la Primera División.
“Estos datos son muy importantes para mí”, admite. “Hablan de la consolidación y de una carrera hermosa, por lo cual, le doy gracias a Dios”.
“El hecho de igualar marcas de gente que ha sido importante en el futbol mexicano es muy halagador”, añade.
La segunda mitad de 2011 también le trajo la oportunidad de llegar a 100 duelos con la Selección Mexicana. Fue en su Comarca, contra Brasil.
Ha defendido cuatro estandartes y con todos disputó fases finales: dos bajo tonos rojinegros, otro par con el azulcrema, nueve como rojiblanco y la actual es su séptima aparición como líder de los legionarios albiverdes.
Con el Guadalajara (Apertura 2006) y el Santos (Clausura 2008) ganó el combate definitivo.
“Han habido muchos acontecimientos individuales que se han estado cumpliendo, pero lo más importante es lo colectivo”, reitera. “Ojalá que lo coronemos con un campeonato”.
“Éste ha sido un semestre especial, importante, y nada mejor que terminarlo con el máximo logro”.
Se trata del auténtico “Señor de las Liguillas”, el caballero que el jueves alcanzará una cifra de duelos inédita en México. Tiene lista la armadura albiverde. El voraz tigre es su último rival.
Agencia El Universal
