MEXICO, D.F.- En medio del torrente peatonal de la calle de Madero, de pie, con un sombrero verde fluorescente, un chaleco y una tableta electrónica en las manos Karina García trabaja como “brújula” en el Centro Histórico.
Con un montón de información sobre la ubicación de lugares en el primer cuadro de la ciudad guardada en una pantalla táctil, Karina, cuya calle favorita es Madero y su edificio predilecto, el Palacio de Correos, atiende a muchos de los miles de transeúntes del Centro, que le preguntan cómo llegar a algún sitio en específico.
Karina es “brújula” y trabaja en la empresa Aky Estoy, un directorio comercial ambulo-parlante del Centro Histórico conformado por 12 personas que ayudan a los peatones a ubicar comercios, edificios, museos, bancos, calles y cualquier sitio de interés de la zona.
“Esta es una idea mexicana surgida en el Centro Histórico para el Centro Histórico y lo que hacemos es orientar al peatón en las calles”, explica Verónica Ramírez de Arellano, directora de ventas de Aky Estoy, una iniciativa cuyas “brújulas” ya llevan siete meses en las calles como Madero, 16 de septiembre, Isabel La Católica, 5 de Mayo, 5 de Febrero, Uruguay, República del Salvador, Gante y Motolinía.
La idea, asegura Ramírez de Arellano, es explotar y fomentar el carácter peatonal del Centro Histórico y ahorrarle a la gente tiempo y brindarle seguridad en la búsqueda del establecimiento, producto o servicio.
“Nosotros no vamos a decir que ellos existen, sino simplemente le vamos a resolver al peatón en dónde están. Hay comercios que tienen más de cien años en el Centro y la gente diariamente nos pregunta por ellos”, explica la empresaria.
Detalla que Aky Estoy funciona por suscripciones mensuales de 125 pesos mediante la página akyestoy.com Con la suscripción del establecimiento y su incorporación a la base de datos, la “brújula” puede dar una información más específica de ese sitio, como el tipo de servicios que ofrecen, horarios, variedad de productos, etcétera; no obstante, en la memoria de Aky Estoy están incluidos 22 mil establecimientos, edificios, museos, sitios de interés, que al no estar suscritos, la brújula informa simplemente en dónde está y cómo llegar más rápido a ellos, sin brindar más detalle.
“El Centro es principalmente caminable, cuando lo conocemos como que se volviera más chiquito y no sólo es más caminable, sino más amigable, se reduce estrés, incertidumbre, inseguridad…”, comenta.
El estudio preliminar que se realizó para lanzar este proyecto hace más de un año, revela que 90% de los comercios del Centro está consciente de la gran cantidad de preguntas que se hacen y que hay poca información sobre las ubicaciones.
“Los comercios están conscientes de que mucha de la gente que entra a sus locales es a preguntar algo, porque la gente se siente más segura preguntando dentro de un establecimiento que en la calle”, dice la directiva de la microempresa mexicana.
La empresa continúa estudiando sobre los sitios que más se pregunta, en busca de ser la primera fuente de información fidedigna al respecto.
Agencia El Universal
