Enrique Pena Nieto convocó a las diversas fuerzas politicas a construir acuerdos para sacar adelante las reformas que el país requiere.
Reunido con presidentes municipales electos y en funciones, aseguró que las relaciones con tales instancias de gobierno se mejorarán, incluyendo la seguridad pública.
Se pronunció contra «la repartición de culpas» que difuminan esfuerzos y se comprometió a tomar en cuenta las propuestas que surjan, para modernizar los gobiernos municipales.
