"Nadie experimenta en cabeza ajena" a pesar de que la historia en muchas ocasiones es cíclica; por ello, no está por demás, de vez en cuando recordar para no olvidar, en el México de nuestros amores, como en todo el mundo, la lucha por el poder es a "navaja libre", se vale de todo y generalmente la nobleza que debería caracterizar el arte de la política brilla por su ausencia, los que "ganan" creen ganar todo y para siempre, se pierde la memoria y se olvida que la cima es efímera, que más temprano que tarde las vendettas se aclaran y las persecusiones se revierten -sobre todo cuando se sustentan en el rencor, la manipulación de información y la ausencia de datos duros-; lo sucedido el 23 de marzo en Lomas Taurinas no se puede entender sin contextualizar el clima de encono que marcó la sucesión presidencial de ese año, los intereses que estaban en juego en el contexto del recién aprobado TLC y el levantamiento Zapatista, los  extremos -dicen algunos- de una misma madeja; uno de los clásicos afirma "la política no es un jardín de rosas, no es un lugar a donde vayas a ver el arcoiris, la mayor parte de las veces es hacer un pacto con el diablo, no es buscar y encontrar unicornios azules" y agrega "en política no puedes aspirar un poquito a ser algo, si tienes miras cortas no te metas", otro más asegura que "a los inteligentes los marea y a los tontos los enloquece" y casi todos coinciden en que es el mejor "afrodisiaco"; más allá del papel que haya jugado "el Doctor" como lo identifica Bolado en "Colosio el asesinato", en la "ópera prima" de la vida real del '94 hubo tres personajes centrales, que sabían y tenían muy claro que se estaban jugando "su resto", Carlos Salinas, Luis Donaldo Colosio y Manuel Camacho; Enrique Márquez en su libro "Por qué perdió Camacho" narra "cuando asesinaron a Luis Donaldo, Camacho se encontraba en San Cristóbal, en una reunión en el obispado, hacia las diecinueve quince de ese miércoles 23 de marzo, Martha Anaya, de Excélsior, se acercaría a Oscar Argüelles, responsable de prensa y logística del comisionado, y le diría 'Dos tiros a Colosio', Oscar impetuoso y responsable como es, interrumpió la discreta reunión que Camacho sostenía para ponerlo al tanto, Manuel se sacudió profundamente, se puso pálido, no lo podía creer...a las diecinueve treinta y cinco hablaría con el Presidente Salinas"; las horas que siguieron fueron de gran tensión, el mismo Márquez sigue narrando los hechos, la presencia de Camacho en Gayosso "Manuel quiso darle el pésame a Diana Laura, hacer una guardia a Donaldo, le comunicarían que para la señora Colosio...su presencia ahí no era grata" y consigna algunas interpretaciones de la prensa..."hasta la Jornada, al día siguiente, comentaría en su Rayuela. Ayer los priístas le dijeron adiós también a Camacho"..."en su columna del sábado 26 Félix Fuentes afirmó, el comentario general es este: si Camacho hubiese guardado serenidad después del 28 de noviembre del año pasado, él sería hoy el candidato lógico, sin reproches, ahí quedó esa lección de política, congruencia ante lo impredecible del mañana", el mismo Márquez se pregunta y se responde en su texto "¿guardar serenidad significaba renunciar a las convicciones, a una forma de ser responsable con el país y con el estado? ¿guardar serenidad era entregarse a las puras ambiciones, especular con los tiempos, ocultar situaciones, volver a las mismas reglas para ser el candidato lógico? ¿Lógico para quién? ¿para los intereses?"; lo cierto es, que las dos balas de Lomas Taurinas -por decirlo en lenguaje del ex-Calderón- ocasionaron "dos bajas colaterales"...como también es indubitable que los tres -Salinas, Colosio y Camacho- sabían que "en política el que se lleva se aguanta"...que tengan un feliz sábado de gloria y mejor domingo de resurrección... ¿alguien puede asegurar que esto ya está decidido?.....

RAUL CASTELLANOS / RCMULTIMEDIOS.MX