En los cuatro estados donde el 4 de junio se renovarán gubernaturas y municipios, los partidos políticos llegan a las campañas electorales entre el descrédito y acusaciones de corrupción, compra del voto y uso de programas sociales con fines electorales.

También existen denuncias de imposición de candidatos e impugnaciones de procesos internos.

La joya de la corona es el gobierno del estado de México, donde se espera que el PRI mantenga el control sobre la entidad con mayor número de votantes en país y de cara al 2018.

Además de la mexiquense, en esta ocasión se renovarán las gubernaturas de Nayarit y Coahuila, así como 270 ayuntamientos, 34 diputaciones de mayoría relativa y 21 de representación proporcional, según datos del Instituto Nacional Electoral (INE).


inf./Teléfono Rojo/La Jornada