DEBATE: NINGUNA NOVEDAD TODOS PREDECIBLES


Se realizó el primero de tres debates -acordados por el INE- entre los candidatos a ocupar la “Silla de Krauze” versión Peña Nieto FIL de Guadalajara; significativamente en un recinto universitario, el Palacio de Minería que lucio su majestuosa arquitectura. Debemos reconocer que en esta ocasión los responsables de organizarlo “hicieron su chamba” y por primera vez se rompió el acartonamiento y lo aburrido de los anteriores; el formato dio para exposiciones, replicas y contra replicas; hubo de todo, propuestas razonables, ocurrencias, algunas buenas, otras regulares, también inalcanzables y hasta al estilo Estado Islámico; durante casi dos terceras partes del encuentro los cuestionamientos se centraron en contra –como era de esperarse- de Andrés Manuel, que se advirtió incomodo; luego vino el fuego cruzado entre Meade y Anaya y AMLO sonrió en una o dos ocasiones; Margarita –me dijo ayer un amigo- “parecía aquella estudiante que habiéndose ido al bar el sábado, no estudio para el examen del lunes y como quiera, quiere destacar”. Por su parte el “Bronco” fue a hacer la chamba para la que lo subieron al escenario, asumiéndose como una mezcla caricaturesca de Brozo y el Chucky.

Los conductores, Denise Maerker Salmón, Azucena Uresti Mireles y Sergio Sarmiento Fernández de Lara, estuvieron a la altura en los cuestionamientos, repartieron preguntas incomodas para todos; si acaso Sarmiento se advirtió nervioso al principio y Denise con una subliminal inclinación hacia el que se asume como “peje pero no lagarto”; en lo personal, considero que Azucena Uresti fue la mejor, puntual, aguda, informada, acompañando sus intervenciones con un lenguaje corporal que hacía lucir su gentil figura. En suma, fue un debate, que independientemente de quien lo ganó o se asuma como tal, considero que no hubo un triunfador absoluto, pero dejo un “buen sabor de boca”.

Margarita Zavala quiso presumir de lo que carece, invocó los “valores” que no precisamente distinguieron la gestión de su peor lastre; solo bastan dos botones de muestra, la criminalización de los jóvenes en Salvacar en Ciudad Juárez y su soterrada defensa de su prima –a la que negó conocer- propietaria de la Guardería ABC de Hermosillo Sonora. Apelo al estado de derecho, se pronuncio en contra de la amnistía de López Obrador al Crimen Organizado –en lo que coincidieron los demás- argumentando que “el que la hace la paga”; como todos ofreció defender y cambiar al país; dijo tener el valor para acabar con la corrupción que “no se acaba por decreto”. Sin embargo quedó claro que nunca va a reconocer el desmadre en que convirtió y dejó al país su esposo Felipe Calderón, tan evidente fue su defensa a ultranza que el “Bronco” le recomendó “Margarita ya no defiendas a tu esposo” y centrarse en el debate.

Por su parte “El Bronco” fue a lo que fue; cuestionar a López Obrador; vamos a retarlo, a intentar sacarlo de sus casillas; lo confronto por la amnistía, cuestiono el asistencialismo, le dijo “mentiroso” y que “todavía no ganas y estás ofreciendo lo que no es tuyo”; en uno de sus mejores momentos de histrionismo le pidió firmar la renuncia al financiamiento, haciendo que AMLO se hiciera a un lado por “aquello de las dudas” y le advirtió “no seas marrullero no te confíes de las encuestas, Ivonne tenía el cuarenta y dos por ciento y le gané”. Ya como “fin de fiesta” celebro sus “tres matrimonios” y propuso “mocharle la mano” a los corruptos, lo cual reiteró a insistencia de Azucena que con cara de “wat” le pidió confirmar su “propuesta”.

Ricardo Anaya, tuvo para todos, a Andrés Manuel lo increpó por su libro en el que cuestiona por el Fobaproa al empresario Romo, hoy uno de sus principales asesores; le mostró estadísticas de contradicciones en materia de seguridad que presumió de cuando fue Jefe de Gobierno; en contraparte recibió fuego graneado de Margarita y de José Antonio Meade por el tema de sus “inversiones y ventas inmobiliarias” a las que identifico como uso faccioso de la PGR.


Meade lucio y también repartió, con la ayuda del “Bronco”; cuestionó a López Obrador por “tres departamentos” que éste le ofreció regalar; des cubrió el “hilo negro”

al afirmar que la gente está cansada de que no haya resultados en materia de seguridad; dijo que en su obsesión de oponerse a todo “si se desmayara despertaría en no”. López Obrador, en su momento más complicado anuncio que convocará a un grupo de “expertos” para analizar opciones en la amnistía, entre los que incluyó -como convocado- al Papa Francisco.

En conclusión