La Cámara de los Comunes acordó solicitar a la primera ministra Theresa May que pida postergar la fecha de la salida del Reino Unido de la Unión Europea hasta al menos el 30 de junio.

Rechazaron la propuesta de realizar una segunda consulta popular sobre las condiciones en las que el país dejará la organización.

Aunque la votación reduce la posibilidad de un Brexit sin acuerdo, no la elimina. Por otro lado, también aumenta las posibilidades de que se retrase la salida de Gran Bretaña de la Unión Europea.

La votación tiene fuerza política pero no jurídica. Un Brexit sin acuerdo podría ocurrir a menos que Gran Bretaña y la UE ratifiquen un acuerdo de divorcio o que Gran Bretaña decida cancelar su salida.

Los legisladores británicos planean ahora votar el jueves si piden a la UE que retrase el día oficial de la partida del país el 29 de marzo.

El martes, por 391 votos frente a 242, los legisladores británicos rechazaron por segunda vez el acuerdo de divorcio renegociado por May con Bruselas.

Tanto Gran Bretaña como la UE aceleraron la preparación para un Brexit “sin acuerdo”, que acabaría con décadas de legislación comercial y de viajes entre las dos partes.

Los economistas señalan que este escenario podría causar una gran agitación, ya que los controles de aduanas generarían esperas en los puertos británicos, los nuevos aranceles subirían de forma repentina los precios y aumentaría la burocracia para todo el mundo, desde camioneros a turistas.

Este escenario sería como “un martillazo a nuestra economía”, apuntó Carolyn Fairbairn, directora general de la Confederación de la Industria Británica.

La Unión Europea (abiertamente molesta por la continua crisis del Brexit en Gran Bretaña) aceleró los preparativos para la salida y aumentó las críticas al caos político en Londres.

“Una vez más, la Cámara de los Comunes dice qué es lo que no quiere. Ahora, este bloqueo solo puede resolverse en Gran Bretaña“, afirmó el jefe negociador de la UE, Michel Barnier.

Los socios comunitarios están igual de exasperados, empezando por Alemania, la potencia económica del bloque. Su ministro de Exteriores, Heiko Maas, dijo que “quien rechaza el acuerdo (para el Brexit) juega con el bienestar de sus ciudadanos y la economía de una forma imprudente”.

Bruselas insiste en que no volverá a reabrir el acuerdo de salida con May tras casi dos años de negociaciones.

con información de publimetro