Ciudad de México.- El senador Ericel Gómez Nucamendi, del grupo parlamentario de Convergencia, presentó hoy a la Cámara de Senadores un punto de acuerdo por el que se exhorta a la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), a que informe sobre la generación, uso, procesamiento, desecho e impacto del poliestireno expandido, a fin de valorar la pertinencia de la construcción de una planta para su reciclaje.

En su exposición de motivos, el legislador oaxaqueño refiere que el poliestireno expandido, comúnmente conocido en México como unicel, figura entre las sustancias y los materiales que dañan el medio ambiente y son peligrosos para la salud.


Este material plástico, precisa, es considerado uno de los mayores contaminantes del planeta, tanto por las sustancias tóxicas que contiene como por lo difícil que resulta su recuperación y reciclaje.

Después de señalar que el unicel es un material no biodegradable que tarda más de 500 años en desaparecer del planeta, el senador Gómez Nucamendi menciona que una de las prácticas más comunes para deshacerse de este material es la incineración, lo que resulta dañino para el ambiente: al quemarse, este plástico despide sustancias tóxicas que ponen en riesgo la salud, contaminan el aire y la capa de ozono.

Además, al entrar en contacto con alimentos y bebidas segrega sustancias que amenazan la salud de los seres humanos, especialmente el sistema reproductivo.

De acuerdo con la argumentación del legislador convergente, en la actualidad el poliestireno expandido o unicel, es utilizado en la industria del envase y la construcción. Es en el primer rubro donde más peligroso resulta, ya que su periodo de vida útil es sumamente corto y pocas veces puede ser reutilizado.

Afirma el senador Gómez Nucamendi que en México la institución encargada de investigar, recopilar e informar sobre la situación ambiental, uso y peligrosidad de materiales tóxicos, es la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT).

De acuerdo con esta Secretaría, en México se desechan 70 mil toneladas de unicel al año y su reciclaje es casi nulo. No existe otro dato duro, estadística o estudio oficial que mida el procesamiento e impacto del unicel en el medio ambiente y la salud de la sociedad.

Como se trata de un material desechable usado como envase, agrega el senador proponente, termina en rellenos sanitarios en diversos puntos del país, en donde se le mezcla con todo tipo de desechos.

Si no se le separa de manera correcta para su posterior reciclaje, el residuo puede llegar a contaminar cuerpos de agua y ecosistemas marinos. Si es consumido por los animales, el unicel suele obstruir su sistema tracto digestivo y puede producir la muerte.

Recuerda Gómez Nucamendi que la empresa Dart de México, fabricante de envases para alimentos, inauguró en junio de 2010 la primera planta para el reciclaje de unicel en nuestro país, a fin de reducir la acumulación de este material en los basureros del país y reutilizarlo como materia prima en la fabricación de productos que no estén en contacto con el medio ambiente.

Localizado en Atlacomulco, Estado de México, el inmueble tiene una capacidad para procesar hasta 400 toneladas anuales de poliestireno expandido, el cual es recolectado por la misma empresa en las regiones aledañas.

Pero dicha planta, advierte el senador de Convergencia, única de su tipo en México, puede reciclar solamente el 0.58% del unicel que se desecha anualmente en todo el país, cantidad a todas luces insuficiente para lograr un cambio en el impacto ambiental que genera su toxicidad.

Finalmente el senador oaxaqueño puntualiza que el objetivo de esta propuesta no es prohibir el uso del unicel, sino poseer información suficiente para que el tema se traduzca en políticas públicas, a fin de regular la fabricación, el uso y el reciclaje de este dañino material.