Republicanos…con matices todos estan por deportar migrantes

Los candidatos republicanos a la Presidencia de Estados Unidos chocaron esta noche en un debate con opiniones encontradas sobre la política migratoria de deportaciones en caso de ganar las elecciones.

A tres días de los comicios primarios de Nueva Hampshire, John Kasich y Ted Cruz difirieron en la forma de aplicar las deportaciones, mientras Marco Rubio fue criticado por Chris Christie por su falta de liderazgo al cambiar su posición en el tema de una reforma migratoria.

“No quiero ni imaginarme llevarnos a una mamá o una papá de su casa si no ha cometido ningún crimen y dejar a sus hijos en la casa, esos no son en mi opinión los valores en los que creemos”, dijo el candidato John Kasich, gobernador del estado de Ohio.

Kasich señaló que los 11.5 millones de inmigrantes indocumentados que están aquí deben pagar impuestos, una multa, y no tener un camino a la ciudadanía, pero sí una legalización.

De esa forma respondió Kasich durante el debate en el Instituto de Estudios Políticos Saint Anselm a una pregunta sobre la deportación de 11.5 millones de indocumentados, que los dos líderes de las encuestas, Donald Trump y Ted Cruz, han hecho eje central de sus campañas.

Cruz, ganador de las asambleas de Iowa, prometió que de llegar a la Presidencia aplicará las leyes bajo la Constitución y dijo que “toda persona que esté aquí ilegal debe ser deportada”.

Recordó que el jefe de la Patrulla Fronteriza declaró ante el Congreso la semana pasada que el presidente Obama le dio la orden a ese cuerpo de no aplicar la ley. “Eso esta mal”, opinó.

Agregó que el gobierno de William Clinton deportó 12 millones de inmigrantes y el de Goerge W. Bush a 10 millones. “Aplicando la ley haremos lo que no se está haciendo”, subrayó.

Rubio, quien ha sido criticado por colegas Jeb Bush y Chris Christie por cambiar su posición original en una reforma migratoria que hubiera creado un camino a la ciudadanía, se defendió al señalar que en su momento no era eso lo que querían los estadunidenses.

“La legislación pasó pero no tenía apoyo y no creo que pasará hasta que no aseguremos la frontera”, enfatizó Rubio.

Christie le dijo al cuestionar sus credenciales para ser presidente que esa es precisamente la diferencia entre un congresista y un gobernador como él, que resuelve problemas y se mantiene con sus creencias y no se mueve hacia donde le indica el Congreso.

“La pregunta -le dijo a Rubio- es si lucharía por su legislación y es claro que no lo hizo”.

Por otro lado, varios candidatos pidieron el retorno a las tácticas antiterroristas que fueron utilizadas y criticadas bajo el gobierno de Bush.

«Me gustaría traer de vuelta el submarino (asfixia simulada) y me gustaría volver a un infierno mucho peor que el submarino», dijo el millonario Donald Trump, hablando de la «técnica de interrogatorio mejorada» que simula el ahogamiento.

El presidente Obama prohibió esa táctica que había sido utilizada por la CIA bajo la administración Bush.

En el mismo intercambio, el senador Cruz también dijo que estaría abierto al submarino en situaciones de emergencia, como para detener un ataque terrorista inminente.

El senador Rubio también aprobó la medida diciendo que las situaciones de «lucha contra el terrorismo» deben ser manejadas de manera diferente a «hacer cumplir la ley», y podrían seguir diferentes normas.

Rubio también abrazó la idea de la administración Bush de mantener el centro de detención para albergar a presuntos combatientes extranjeros en la Bahía de Guantánamo, Cuba.

El gobierno de Obama ha dicho que quiere cerrar el centro. «Deberíamos estar poniendo a la gente en Guantánamo no sacarla», dijo Rubio.

La voz principal contra las tácticas de interrogatorio fue del hermano de George W. Bush, Jeb, ex gobernador de la Florida, quien dijo que el submarino había sido prohibido.

El manejo del sistema de salud, la economía y la capacidad para ser jefe de las fuerzas armadas fueron temas que también dominaron el debate.

LOS ABUCHEOS A DONALD TRUMP

El magnate Donald Trump fue abucheado repetidamente esta noche durante el debate presidencial republicano, luego que buscó silenciar a Jeb Bush y acusó a los asistentes de haber obtenido sus asientos gracias a donaciones políticas.

Bush acusó a Trump de utilizar el concepto jurídico de “dominio eminente” –que permite al gobierno expropiar propiedad privada para fines públicos- para despojar a una mujer de su propiedad y usarla como estacionamiento público para las limusinas de sus casinos.

En reacción, Trump dijo que nunca se llevó a cabo, pero cuando Bush replicó que Trump intentó hacerlo, el empresario inmobiliario lo calló: “Quieto”, le dijo.

La actitud de Trump detonó un sonoro abucheo de los asistentes al foro celebrado en Manchester, Nueva Hampshire, en vísperas de las elecciones primarias del martes 9 de febrero.

“Esos (abucheos) son de sus donantes e intereses especiales”, dijo Trump dirigiéndose al auditorio, lo que le valió una nueva serie de abucheos.

Pero Trump insistió en que su equipo de campaña no pudo conseguir boletos para ingresar al foro porque fueron repartidos entre donantes y personas que pusieron dinero. Nuevamente el público lo abucheó.

Para rematar, Trump sostuvo que la razón por la cual no lo quieren los donantes es porque no recibe su dinero ni lo quiere.

A diferencia de debates previos, el último encuentro republicano previo a las elecciones primarias de Nueva Hampshire estuvo marcado por sucesivos duelos verbales entre los aspirantes restantes.

En la carrera republicana continúan Donald Trump, Marco Rubio, Ted Cruz, Chris Christie, Jeb Bush y John Kasich.