Washington / Moscú.— Las tensiones diplomáticas entre Estados Unidos y Rusia se intensificaron este martes luego de que autoridades estadounidenses incautaran al menos dos petroleros vinculados a Rusia, uno de ellos con bandera rusa, como parte de la aplicación de sanciones internacionales relacionadas con el comercio de petróleo y el bloqueo energético a Venezuela.
De acuerdo con reportes de agencias internacionales, uno de los buques fue interceptado en el Atlántico Norte tras más de dos semanas de persecución, mientras que un segundo petrolero fue detenido en el Caribe y escoltado por la Guardia Costera estadounidense. Washington sostiene que las embarcaciones forman parte de una llamada “flota sombra”, utilizada para evadir sanciones y transportar crudo sancionado, principalmente de origen venezolano y ruso .
El gobierno ruso calificó la acción como ilegal y contraria al derecho marítimo internacional. Legisladores y funcionarios de Moscú acusaron a Estados Unidos de cometer un acto de “piratería”, al argumentar que los buques se encontraban en aguas internacionales y bajo bandera rusa, por lo que, señalaron, gozan de protección legal .
Estados Unidos, por su parte, afirmó que la incautación se realizó con base en órdenes judiciales y sanciones vigentes desde 2024, dirigidas contra redes de transporte energético que, según Washington, financian a gobiernos sancionados y violan regulaciones internacionales. La Casa Blanca defendió la operación como parte de sus esfuerzos para frenar el comercio ilícito de petróleo y reforzar las medidas económicas contra Venezuela y sus aliados .
Analistas internacionales advierten que este episodio podría agravar aún más las relaciones entre Washington y Moscú, ya deterioradas por conflictos geopolíticos previos, y generar repercusiones en el comercio marítimo global. Rusia exigió garantías para la tripulación de los buques y su pronta repatriación, mientras evalúa posibles respuestas diplomáticas ante lo que considera una escalada de provocaciones.
El incidente ocurre en un contexto de creciente confrontación internacional, donde el uso de sanciones económicas y bloqueos energéticos ha elevado el riesgo de conflictos diplomáticos y comerciales con impacto regional y global.

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