El Premio Nobel de la Paz es otorgado a la presidenta de Liberia, Ellen Johnson Sirleaf; y a las activistas Leyman Roberta Gbowee, también de Liberia, y Tawakul Karman, de Yemen.

El Comité Nobel explicó que el Premio reconoce la lucha no violenta de las galardonadas por la seguridad de las mujeres y por su derecho a participar plenamente en el trabajo de construcción de la paz.

La mayor parte de los galardonados en los 110 años de historia han sido hombres y esta decisión parece apoyar el ímpetu de la lucha por los derechos de la mujer alrededor del mundo.

El Secretario General de la ONU - Ban Ki-moon - recibió el anuncio con gran beneplácito y felicitó a las ganadoras, además de reiterar su determinación de ayudar a avanzar la causa de las mujeres en las Naciones Unidas.

“Es una noticia maravillosa. El Premio no podía ir a mejores manos. Es un testamento del poder del liderazgo de las mujeres. Sobre todo, subraya el papel que desempeñan las mujeres en el progreso de la paz, la seguridad, el desarrollo y los derechos humanos”, dijo Ban.

Agregó que él ha observado el ese liderazgo en la construcción y mantenimiento de la paz, aunque, por otro lado, también ha conocido a muchas víctimas de violencia sexual y ha escuchado voces femeninas que piden justicia y democracia en Medio Oriente, el norte de África y otras regiones del mundo.

Insistió en la necesidad de promover los derechos humanos, así como las oportunidades económicas, sociales y políticas de las mujeres, y afirmó que ésa será una de sus prioridades durante su gestión al frente de la ONU.



Most of the recipients in the award’s 110-year history have been men, and Friday’s decision seemed designed to give impetus to the fight for women’s rights around the world.