Ciudad Juárez.- Un Monumento en Memoria de las Mujeres Víctimas de Homicidio por Razones de Género, o feminicidios, fue inaugurado en el lugar conocido como “Campo Algodonero”, donde estuvieron presentes autoridades de los tres niveles de gobierno.

Ahí, el Estado mexicano, mediante del subsecretario de Gobernación, Felipe Zamora, pidió perdón por los crímenes contra mujeres y reconoció su responsabilidad por omisiones que derivaron en violaciones a los derechos de las víctimas.

“Por el incumplimiento a investigar y garantizar el derecho a las víctimas, por violentar su acceso a la justicia y protección, el Estado reconoce su responsabilidad”, dijo el funcionario durante la inauguración del memorial para recordar a las víctimas, el cual se levantó en el sitio que ocupaba el campo —Ejército Nacional y Paseo de la Victoria— en donde hace 10 años fueron localizados los cuerpos de las mujeres asesinadas.

Mientras leía su discurso, el funcionario federal fue interrumpido constantemente por madres de mujeres desaparecidas quienes le reclamaban mayor trabajo de investigación y menos inauguraciones de monumentos.

“Es una aberración que vengan las autoridades federales a inaugurar esto, a entregar esto que perdurará para siempre y siempre recordará que tienen una deuda con nosotros. Cada peso que gastó en las flores, en construir bancas y en pintura, debió invertirse en investigación, en capacitación, para que hoy las madres en lugar de este memorial tuvieran resultados y recuperar la tranquilidad y paz que hace 10 años perdieron”, le reclamó Vicky Caraveo, una activista social y dirigente del organismo Madres en Busca de Justicia.

Antes estas palabras, Zamora sólo respondió: “Pedimos perdón”.

En el lugar se erigió un memorial en honor a Laura Berenice Ramos, Esmeralda Herrera Monreal y Claudia Ivette González, con lo que se dio cumplimiento a la sentencia emitida a finales de 2009 por la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CoIDH).

La CoIDH estableció que México debía reanudar las investigaciones, realizar un acto público de reconocimiento de su responsabilidad y levantar un monumento en memoria de las víctimas.

Ninguno de los familiares de las tres víctimas acudieron al acto por considerar que el Estado mexicano ha incumplido con la sentencia internacional, incluido el monumento que deben erigir y que ayer sólo fue presentado.

Graciela Ortiz, secretaria general del Gobierno de Chihuahua, dijo estar consciente que la sentencia de la CoIDH, “aunque es atendida de manera formal, de ninguna manera mitiga la pena que sufrieron y sufren las familias de las víctimas”.

Agregó que “con reclamos solamente no habremos de avanzar; requerimos de acciones y el gobierno del estado se compromete hoy y aquí, ante ustedes, a llevarlas a cabo”.

Verónica Leiton, creadora de la escultura central del memorial, dijo que la obra, denominada Flor de Arena, busca contribuir a mitigar el dolor de las familias al representar la feminidad y a las víctimas de la violencia.

Los cuerpos de las mujeres asesinados se encontraron en este lugar hace 10 años, lo que desató la “leyenda negra” de los feminicidios en esta frontera y a pesar de la insistencia de diversos organismos no gubernamentales nacionales a internaciones, al momento ni una sola persona está en prisión.

Agencia El Universal