El Consejo de Seguridad de la ONU votó hoy un proyecto de resolución para el cese de hostilidades durante siete días en la ciudad de Alepo para la entrada de asistencia humanitaria, un texto que Rusia y China vetaron al considerar que no ayuda a resolver la crisis en Siria.

El texto, promovido por Egipto, España y Nueva Zelanda, obtuvo once votos a favor, los votos en contra de Rusia, China y Venezuela, y la abstención de Angola.

El embajador de Rusia ante las Naciones Unidas, Vitaly Churkin, explicó que su país no apoyó la propuesta puesto que politiza el aspecto humanitario de la crisis y no sirve al propósito de una solución política al conflicto, además de que socavaría las negociaciones entre los responsables de la política exterior de Estados Unidos y Rusia, John Kerry y Sergei Lavrov.

Churkin también se refirió al ataque de esta mañana por parte de los grupos de oposición al Gobierno a una instalación de salud rusa que operaba en Alepo.

“Tras este ataque directo, una doctora rusa ha resultado muerta, una enfermera ha perdido la vida y una pediatra se debate entre la vida y la muerte. Esas personas estaban ahí, ayudando a la población siria mientras que otros utilizan falsos pretextos humanitarios para destruir el país, para ayudar a los terroristas. Para aplicar sus planes siniestros en la región, una política avocada al fracaso”, subrayó.

Por su parte, la representante alterna de Estados Unidos, Michele J. Sison, acusó a Rusia de estar más ocupada de conservar sus avances militares que de ayudar a los civiles de Alepo.

“Muchas veces antes, Rusia ha presentado el proyecto vago de un acuerdo diplomático. Para argüir una acción dilatoria en el Consejo de Seguridad, Rusia ha seguido sus promesas con una nueva ronda de bombas incesantes con consecuencias humanas terribles”, apuntó.

Sison agregó que su país continúa conversando con distintas partes, incluida Rusia, para encontrar una solución al conflicto y advirtió que Washington mantiene su compromiso y queda a la espera de que Moscú adopte la misma actitud.

En la explicación de su voto en contra, China y Venezuela, aludieron a la politización de la situación humanitaria en Alepo y alertaron sobre el apoyo a los grupos terroristas por parte de actores externos.