El ataque ejecutado el martes con presuntas armas químicas en la provincia siria de Idlib causó la muerte de al menos 27 niños, denunció hoy el Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (Unicef), tras advertir que esa cifra podría aumentar.

El Unicef destacó en un comunicado que además de la cifra fatal de menores de edad, otras 546 personas, entre ellas muchos niños y niñas, resultaron heridas.

La Organización Mundial de la Salud reportó que al menos 70 personas perdieron la vida en el ataque que, de acuerdo con varios grupos civiles, fue probablemente ejecutado con armamento químico que incluyó el uso de cloro y gas sarín.

Otros organismos civiles aseveraron que la cifra fatal es de alrededor de 100 personas, y que incluso podría aumentar.

“El asesinato de niños en Siria no puede continuar. Todas las partes en el conflicto y aquellos que tienen influencia sobre ellos deben poner fin de inmediato a este horror”, dijo el director regional de Unicef, Geert Cappelaere.

Unicef informó que, junto a sus socios, continúa respondiendo al ataque al apoyar tres clínicas móviles y cuatro hospitales con el fin de proporcionar primeros auxilios, tratamiento y ambulancias para remitir y transportar pacientes a los hospitales de la zona.

El organismo, con sede en Nueva York, informó que ofrece suministros médicos críticos y que trabaja con socios de salud para aumentar la conciencia sobre la respuesta médica a ataques químicos.


inf./Notimex