El coordinador de la ONU para Asuntos Humanitarios, Stephen O’Brien, condenó el ataque con coche bomba cometido este sábado en el este de Alepo, Siria, en el que murieron más de 100 civiles que viajaban en una caravana de evacuación.

“Los autores de este monstruoso y cobarde ataque demostraron desprecio por la vida humana. El derecho internacional humanitario es muy claro: las partes en conflicto deben proteger a los civiles”, expresó O’Brien en un comunicado.

El coordinador humanitario agregó que socios de Naciones Unidas así como de la de la Media Luna Roja siria ofrecieron asistencia y transporte a los heridos.

La evacuación respondía a un acuerdo entre el Gobierno y la oposición para transportar a civiles desde las ciudades sitiadas de Al Foah, Kefraya, Madaya y Zabadani, hacia zonas controladas por las autoridades.

“Aunque Naciones Unidas no estuvo involucrada en el acuerdo sobre la evacuación, estamos listos para apoyar”, declaró O´Brien.

Por su parte el director ejecutivo de UNICEF, Anthony Lake, lamentó las muertes de al menos 60 niños durante el atentado.

“De esto no solo debemos sacar ira, sino una determinación renovada para alcanzar a todos los menores inocentes de Siria con ayuda y consuelo”, declaró.