A las 10 horas de este lunes, se realizó la ceremonia de posesión del cardenal Carlos Aguiar Retes como Arzobispo Primado de México, y Norberto Rivera Carrera afirmó que entrega una Iglesia defensora de justicia y de la paz que se ha enfrentado “a una mentalidad mundana”, al señalar la legalización del aborto y los matrimonios igualitarios.

En la Catedral Metropolitana de México, se realizó la ceremonia de toma de posesión del cardenal, y en su discurso, el nuevo Arzobispo Primado de México confirmó que su nueva labor, encomienda del Papa Francisco desde el 7 de diciembre del año 2017, será para dar continuidad a la labor pastoral de su predecesor.

“Te entrego una Arquidiócesis viva y unida con un pueblo de Dios maravilloso, lleno de fe, movido por la esperanza y participando en la caridad de los desprotegidos, un pueblo guadalupano que ama y respeta a sus pastores”, dijo el cardenal Norberto Rivera Carrera, quien ocupaba ese cargo de la Iglesia Católica durante 22 años y medio.

Rivera Carrera resaltó que los habitantes la Arquidiócesis “conforman una sociedad muy plural pero la Iglesia sigue contando con gran y robustez”, y a su vez, describió a su presbiterio como plural, sin embargo, puntualizó que la Iglesia se ha mantenido fiel a Jesucristo ante temas como la legalización del aborto y los matrimonios igualitarios.

“Ha sido profética y valiente en defender a la familia, el derecho de los no nacidos, el matrimonio natural”, dijo Norberto Rivera Carrera.

“Sobretodo se ha enfrentado a una mentalidad mundana que quiere imponerse como una dictadura del relativismo y la inmoralidad, también ha ejercido un profetismo social denunciando atropellos, abusos, corrupción y violencia de grupos y estructuras muy variadas que quisieran una Iglesia muda y sumisa pero han encontrado a la Iglesia a una defensora de justicia y de la paz”, agregó.

Por su parte, el cardenal Carlos Aguiar Retes como Arzobispo Primado de México se comprometió a una buena administración de los recursos de la Iglesia, a promover las vocaciones sacerdotales y religiosas para intentar dar la cobertura y atención de la Iglesia, y que se concentrará en que los fieles participen en los objetivos de la fe católica.

“Reconoceré y fomentaré la dignidad propia de los laicos así como su participación en las acciones de la misión de la Iglesia, cuidaré con especial solicitud las acciones misionales para la evangelización de los pueblos”, dijo.

“Me mantendré siempre vigilante para que no se introduzcan malos usos especialmente en la predicación de la palabra y en la celebración de los sacramentos, con diligencia pondré cuidado en la buena en la buena administración de los bienes temporales de la Iglesia”, mencionó.

“En el desempeño del mandato que se me ha encomendado, con especial predilección atenderé a los sacerdotes y diáconos, prudentes colaboradores del orden episcopal así como también a los religiosos y religiosas que participan en la misma acción pastoral”, apuntó.