Una misión de seguridad de la ONU en Siria, que les precedía, fue tiroteada y se detonó un explosivo. El director de la OPAQ ha dicho que hay incertidumbre sobre cuándo se pueda desplegar el equipo de expertos en la zona.

La misión de la Organización para la Prohibición de las Armas Químicas que se desplegó en Damasco para investigar las denuncias de uso de armas químicas en Duma el 7 de abril aún no ha podido entrar a la zona, confirmó este miércoles el director de la OPAQ, Ahmet Üzümcü, durante una reunión en el consejo ejecutivo de la organización en La Haya.

El lunes la Autoridad Nacional Siria informó que, en virtud de los acuerdos alcanzados para permitir la evacuación de la población en Guta, los militares sirios no pueden ingresar a Duma y la zona se encuentra bajo el control de la Policía Militar Rusa.

“El Departamento de Seguridad de las Naciones Unidas (UNDSS) hizo los arreglos necesarios con las autoridades sirias para escoltar al equipo hasta cierto punto y luego para que la escolta fuera tomada por la Policía rusa”, explicó Üzümcü.

El equipo de seguridad de la ONU, que prefirió realizar una visita de reconocimiento de los sitios antes de que entraran los expertos, fue recibido en el primer punto por una gran multitud y se les pidió retirarse. Al trasladarse el segundo lugar, fueron tiroteados y se detonó un explosivo.

“El UNDSS continuará trabajando con la Autoridad Nacional Siria, los consejos locales en Duma y la Policía Militar Rusa para revisar la situación de seguridad. En este momento, no sabemos cuándo se puede desplegar el equipo de la misión en Duma. Por supuesto, solo consideraré dicha implementación luego de la aprobación por parte del UNDSS, y siempre que nuestro equipo pueda tener acceso sin restricciones a los sitios”, dijo Üzümcü.

El director de la OPAQ aseguró que el incidente resalta el ambiente altamente volátil en la cual su equipo tiene que trabajar y los riesgos de seguridad que enfrenta el personal.

Más de 40 personas fallecieron en un presunto ataque químico el 7 de abril en Duma, cuando esa zona cercana a Damasco seguía en manos de los rebeldes.

Estados Unidos, Francia y Reino Unido, que acusan a las fuerzas del presidente al-Asad de estar detrás del atentado, bombardearon instalaciones del régimen sirio el 14 de abril como represalia.

Siria y Rusia, su aliado, desmintieron cualquier implicación en lo ocurrido, acusaron a los rebeldes de inventar el supuesto ataque y reclamaron una misión de la OPAQ para investigar esos hechos.