El presidente surcoreano, Moon Jae-in, y el líder norcoreano, Kim Jong-un, han prometido hacer esfuerzos sinceros para lograr un progreso en su reunión cumbre bilateral, en lo que puede calificarse un nuevo inicio en sus relaciones.

La cumbre histórica se inició después de que ambos líderes se reunieran por primera vez en la Línea de Demarcación Militar (MDL, según sus siglas en inglés), dentro de la Zona Desmilitarizada fuertemente fortificada.

El líder norcoreano se detuvo para firmar un libro de visitas en la Casa de la Paz de Corea del Sur antes de que los dos se reunieran para una discusión privada.

“Una nueva historia comienza ahora. Una era de paz, desde el punto de partida de la historia”, escribió Kim en coreano en el libro, colocando la fecha y firmando el mensaje.

Ambos líderes se vieron este viernes en la aldea de la tregua de Panmunjom, que, según Moon, ahora simboliza la paz en lugar de la división con la visita de Kim al Sur.

Previamente, Kim le dijo a Moon: “me alegro de verle”, mientras el presidente surcoreano le aguardaba en el lado sur de la MDL para su primer encuentro, que fue seguido rápidamente por un apretón de manos.

“No puedo detener mi emoción cuando nos encontramos aquí, en un lugar tan histórico. Además, es muy conmovedor que usted, señor presidente, haya venido a Panmunjom, la línea de demarcación, para saludarme”, señaló el líder norcoreano.

Moon también se mostró alegre, diciendo que estaban frente a un “momento histórico”.

El líder norcoreano sorprendió a muchos al invitar a Moon a cruzar brevemente la frontera intercoreana hacia el lado norcoreano, algo que los funcionarios de la oficina de la presidencia surcoreana, dijeron, más tarde, que no se trató de un evento programado.

Las conversaciones oficiales comenzaron a las 10:15 horas locales, unos 45 minutos después de que Kim cruzara la MDL, convirtiéndose en el primer líder norcoreano en hacerlo desde el fin de la Guerra de Corea de 1950-53.

“Digo ante el presidente Moon Jae-in y los periodistas que están aquí, que sostendré buenas discusiones con el presidente Moon con una actitud franca, sincera y honesta y lograré un buen resultado”, afirmó el líder norcoreano al inicio de la cumbre, televisada en vivo.

Moon expresó su agradecimiento a Kim por acordar sostener la cumbre intercoreana.

Asimismo, el mandatario surcoreano subrayó que el momento en el que el líder norcoreano cruzó la Línea de Demarcación Militar, Panmunjom se convirtió en un símbolo de paz, no en uno de división, expresando de nuevo su respeto a Kim por su decisión.

La cumbre Moon-Kim se produce en medio del descongelamiento de los lazos intercoreanos en lo que va de año, tras las intensificadas tensiones entre las dos Coreas, que aún permanecen técnicamente en guerra debido a que la Guerra de Corea de 1950-53 terminó en un armisticio, en lugar de con un tratado de paz.

Corea del Norte llevó a cabo una docena de lanzamientos de prueba de misiles desde que Moon asumió el poder en mayo del año pasado, y realizó también su sexto y más poderoso ensayo nuclear en septiembre.

La cumbre de este viernes supone la tercera cumbre intercoreana y la primera celebrada en Corea del Sur.

El líder norcoreano mostró su esperanza de que “esto sea una oportunidad para las dos Coreas de avanzar de la mano mientras miran hacia el futuro con determinación, en lugar de unos resultados (de la cumbre) como los alcanzados en el pasado, que no puedan ser implementados”.

Seúl y Pyongyang habían acordado desnuclearizar la península coreana y establecer una paz permanente en la península en sus dos cumbres anteriores, celebradas en 2000 y 2007.

Al hablar de la importancia del progreso en la cumbre, Moon anotó que los ojos y oídos del mundo están orientados hacia Panmunjom.

Las expectativas de los pueblos de ambas Coreas, así como de los ciudadanos de otros países, son muy altas, expresando su esperanza de que la cumbre con Kim se celebre de manera franca para que las dos Coreas puedan llegar a un acuerdo de paz.

Las conversaciones de los líderes se suspendieron poco antes del mediodía. Kim regresó en una limusina al lado norte de la frontera, rodeado por casi una docena de guardas norcoreanos.

El líder norcoreano volverá a cruzar la frontera intercoreana más tarde para celebrar la segunda ronda de conversaciones y varios eventos, que incluyen un paseo amistoso con el presidente surcoreano.

Asimismo, ambos líderes plantarán un árbol para conmemorar la cumbre, que, según Moon, espera celebrar de forma regular.

Posteriormente, Moon organizará una cena de bienvenida para Kim y, posiblemente, para su esposa, Ri Sol-ju.