Por Ángeles González Bretón. Corresponsal

Con la salida de Jaime Rochín del Rincón de la Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas, las madres de las víctimas del caso Tierra Blanca, Veracruz, temen quedar a la deriva y en lugar de avanzar sufran un retroceso, expresó Columba Arroniz González, madre del joven desaparecido Bernardo Benitez Arroniz.

“El maestro Rochín del Rincón, desde que inició nuestro caso Tierra Blanca, nos acompañó en todo el proceso; hasta ahora no se han cumplido todas las recomendaciones que dictó la Comisión Nacional de Derechos Humanos, así que con la salida de Rochín del Rincón tardarán más en cumplirse tales recomendaciones”, declaró en entrevista telefónica para Notimex.

Lamentó que en este caso las madres de los cuatro jóvenes y una adolescente, desaparecidos de manera forzada el 11 de enero de 2016 en Tierra Blanca, Veracruz, se queden a menos de la mitad del cumplimiento de las recomendaciones, a lo que se suma que todavía necesitan ayuda psicológica, médica, escuela para sus otros hijos, entre otras ayudas.

“Ahora que los limita de todo este nuevo gobierno, vemos cada vez más difícil todo el apoyo que las víctimas necesitamos, el cual que es mucho.

“No sé qué piense el señor presidente reduciendo los recursos para tantas familias que buscan desesperados a sus hijos y que necesitan un apoyo, sobre todo psicológico para seguir tratando de hacer nuestra vida lo más normal que se pueda, si se puede llamar así”, dijo Arroniz González.

Mencionó que lo mismo ocurrió cuando Roberto Campa Cifrián, quien era subsecretario de Derechos Humanos de la Secretaría de Gobernación, se fue a la Secretaría del Trabajo y Previsión Social: las víctimas de personas desaparecidas ya no conocieron a la persona que quedó en lugar del subsecretario y mucho menos hubo comunicación del gobierno hacia los familiares de los desaparecidos.

“Tememos que quedemos a la deriva con la salida de Rochín del Rincón, que nos quedemos sin saber quién entrará en su lugar en Atención a Víctimas, o peor aún, que esta comisión sea absorbida por otra dependencia.

“Vemos que en lugar de ir hacia adelante, solo vamos hacia atrás. Por ejemplo, en el caso de nuestros hijos del caso Tierra Blanca ni siquiera hemos logrado justicia. Ya llevamos tres años y medio, hay detenidos, pero no han dictado sentencia; o sea que estamos super mal, no mal, super mal; y ahora que se va Rochín ya quedamos solos”, insistió.

Recordó que el 4 de marzo pasado, en el Museo Memoria y Tolerancia de la Ciudad de México, los gobiernos federal y del estado de Veracruz ofrecieron una disculpa pública a los padres y madres de los cinco jóvenes desaparecidos, con el compromiso de castigar a los culpables y hacer justicia.

“No sé si el gobierno pensaba que con la disculpa pública quedaba el caso de nuestros hijos. Falta mucho por dar respuesta a cada uno de los padres que buscamos a nuestros hijos, que buscamos y los encontramos, pero que no hemos recibido justicia”, insistió Arroniz González.

También destacó que ese mismo día, Alejandro Encinas, subsecretario de Derechos Humanos, Población y Migración de la Segob, se comprometió a concretar una cita entre los padres del caso Tierra Blanca con Alejandro Gertz Manero, titular de la Fiscalía General de la República, hecho que a la fecha no ha ocurrido.

“Me siento frustrada, tenía esperanzas que hubiera un cambio con el nuevo gobierno, si bien es muy pronto para dar resultados, hasta ahora no hemos tenido ni siquiera una reunión con el fiscal general de la República.

El caso Tierra Blanca -dijo- se trata de cinco jóvenes; cuatro hombres y una adolescente, quienes fueron recogidos por elementos de Seguridad Pública del estado de Veracruz y los entregaron a miembros del crimen organizado, quienes los torturaron y calcinaron hasta matarlos.

Desde el día de la desaparición, los padres de los jóvenes comenzaron la búsqueda ante la nula respuesta de la Fiscalía de Veracruz; se apostaron tres meses frente a la institución hasta obtener respuesta; le lograron detenciones, pero hasta ahora no se ha dictado sentencia para los culpables.

Columba Arroniz dio a conocer que logró hacer pruebas de ADN con parte de un hueso de la pierna de su hijo Bernardo Benítez Arroniz, pero en el caso de los demás desaparecidos, José Benítez de La O, Susana Tapia Garibo, Mario Arturo Orozco Sánchez y José Alfredo González Díaz, no se puso rescatar nada porque el diesel y fuego los calcinaron en su totalidad.

Se pronunció porque pronto llegue a la Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas una persona sensible al dolor de los agraviados, que quiera ayudar, “porque no tienen la más remota idea de lo que es vivir diariamente este infierno de dolor, de frustración, de indignación.

“Vas a una reunión y solo te quieren lavar el cerebro, te dicen sí, sí, posas para la foto, te hacen revivir el dolor, pero en la realidad no pasa nada, pasa el tiempo, no te hablan en meses hasta que uno les vuelve a llamar”, concluyó con voz quebrada.

NTX/AGB/MTG