Su lleguecito a Gaby (alias Gabino)

Cuando un mexicano común y corriente se pone a pensar en las cosas que tendrían que pasar para que este país surrealista en potencia comience a cambiar, indudablemente se va a topar con el imperio magisterial del SNTE. Ente podrido que huele feo, cara de Elba que ha paralizado la educación en nuestro país por más de dos décadas. Sin embargo, caemos en la cuenta de que la tremenda señora (si es que se le puede seguir llamando así) ha tenido, tiene y tendrá la plenitud del pinche poder vitaliciamente, como su cargo al frente de dicho sindicato. Y esto provoca que cualquier aspirante a gobernante de cualquier extensión territorial, si quiere llegar al poder, tenga que pactar con dicho personaje y se deje bajar los pantalones para que le unten crema bien y bonito, dense cuenta “namás” como la Maestra se agarra a puro candidato guapito para aliarse con.

Y sí mis queridos colegas, por más triste y trágico que parezca, nuestro amado, afamado, e idolatrado Gabino no es la excepción. Si bien sumando los votos de espurios y legítimos podría haber ganado la elección, el hecho de que Irma Piñeyro declinara a su favor le dio un capital que catapultó la victoria de nuestro gober de la transición. Por eso no es sorpresa que la nombrara encargada de la política interna del estado, cargo cardinal en cualquier administración. Así la Maestra ya tiene asegurada su cuota de favores, las nalguitas de Gabino y nosotros tenemos la certidumbre de que nuestro sistema educativo (al menos en Oaxaca) seguirá por los suelos, seguirá siendo la máquina podrida, oxidada y olvidada de todos los gobiernos, incluido el de la transición. O ya quiero ver a mi querido Gaby diciéndole a la Maestra Elba Esther, que le perdone, pero que su “amigui” Irma no va a poder ser parte del nuevo gobierno que porque no tiene título profesional… (cualquier realidad parecida con este comentario es pura coincidencia).

He ahí la prueba de que incluso a los dioses como Gaby les huele la boca, la prueba de que hasta el gobierno de la transición democrática que los oaxaqueños merecemos también le entró a las antiguas prácticas para chingarse al partido tricolor, pero lo peor de todo, he ahí un indicio muy contundente de que las cosas realmente importantes no cambiarán de manera trascendente. Ni modo, nos tendremos que conformar con pistas de hielo, ciudades administrativas, congresos remodelados y hoteles “gobernador” para invitados especiales (esperen… eso fue obra de Gaby o de Ulises).

Mientras tanto nuestra lindísima Maestra (que también estoy seguro le huele la boca) seguirá en la cúspide del poder, con Oaxaca en la palma de la mano, con el Puebla de su hijito Moreno Valle debajo del hombro, con el PRI de su chile Moreira haciéndole cosquillas en los calzones y con nuestro México donde se le hinche la gana.

-¿Y nuestro futuro apá?…

-En el cajón m’ijo, en el cajón.