Con solo 35 gramos de peso y 4.9 milímetros de grosor, el nuevo True Thinline de Rado es el reloj de cerámica más delgado del mundo, y además con alta tecnología que promete no romperse jamás.

"Fuimos pioneros en el mercado de la relojería al introducir la cerámica, y ahora somos los primeros en ofrecer una pieza high-tech de estas dimensiones", dice contundente Matthias Breschan, CEO de la marca suiza.

La pieza viene en dos modelos, el de brazalete de caucho, ultra delgado, y el de cerámica completa; ambos tienen una caja de zafiro abombado con manecillas en oro rosa, y el modelo de carátula 170, viene decorado con diamantes en los indicadores.

Ahora que el mayor orgullo de los directivos es la resistencia, "es un material inmune a las rayaduras y los defectos porque tienen un índice de dureza de 1,200 Vickers, mayor que el de cualquier otro material usado en relojería", además, se adapta a la temperatura corporal", comenta Elke Enders, Directora de Marca en México.

El movimiento en ambos relojes es de cuarzo, aunque también hay un tercer modelo automático, también de cerámica, con indicadores de acero en color plata, tanto en blanco como en negro.

La línea se presentan para caballero y dama, y éstas últimas representan el 50 por ciento de nuestros clientes, de acuerdo al CEO. Pero el cliente al que buscan con esta nueva línea es a los jóvenes, que a decir de los directivos, quieren sentirse únicos y no estacionarse en las tendencias.

True Thin Line está disponible en edición limitada en los puntos de venta Rado en joyerías Bizzarro a partir de este mes.




Agencia El Universal