Después de dos intentos, la tercera “fue la vencida”, por fin el Pleno de la Cámara de Diputados aprobó, con 242 votos a favor y 190 en contra, el dictamen que reforma el artículo 60 bis de la Ley General de Vida Silvestre, para prohibir la utilización de mamíferos marinos, de cualquier especie, como ballenas, delfines y manatíes, en espectáculos fijos o itinerantes.

Este dictamen, impulsado por el Partido Verde Ecologista y con el apoyo del PRI, Nueva Alianza y Encuentro Social, prohíbe cualquier actividad que involucre a estas especies, a excepción de los ejemplares que pertenezcan a los gobiernos federal y estatales o a las instituciones de educación superior acreditadas, siempre y cuando su objetivo sea la investigación científica, tratamientos terapéuticos y actividades educativas.

La discusión de esta ley causó enorme polémica entre los diferentes grupos parlamentarios que en dos ocasiones anteriores “reventaron” la sesión debido a la falta de acuerdos para aprobarlo, toda vez que las bancadas del PAN, PRD, Movimiento Ciudadano y Morena anunciaron su rechazo al dictamen.

Éste subió al Pleno el pasado 6 de abril, cuando las bancadas del PAN, PRD, MC y Morena abandonaron el salón de plenos para no hacer el quórum requerido para la votación del dictamen, en aquella ocasión argumentaron que el dictamen no fue distribuido a los integrantes de la Comisión de Medio Ambiente, por lo que pedían más tiempo para poder estudiarla, además de que la iniciativa no especificaba cuál sería el destino de los ejemplares; finalmente la sesión se suspendió.

Fue hasta la sesión del 20 de abril, luego de las vacaciones de Semana Santa, cuando se volvió a subir el dictamen bajo un acuerdo de la Junta de Coordinación Política (Jucopo) que definía el proceso para su discusión; de igual forma la polémica no se hizo esperar y tras una adenda que fue incluida al dictamen, las críticas de los grupos en contra subieron de tono.

Durante la votación en lo general, los legisladores en desacuerdo no votaron a pesar de estar presentes en el Salón de Plenos, lo que ocasionó de nueva cuenta falta de quórum y la posterior suspensión de la sesión.

En esta ocasión el debate se concentró, entre otras cosas, en que uno de los artículos transitorios prohíbe la reproducción en cautiverio de las especies de mamíferos marinos, lo que fue severamente criticado por la oposición quienes señalaron que esta ley no era a favor de los animales y lo calificaron como una simulación por parte del Partido Verde Ecologista.

Acusaron un “interés mezquino” del Partido Verde querer manipular a la opinión pública con el único fin, dijeron, de ganar votos, “pasar una ley para seguir ganando votos y continuar en esa alianza que tiene con el PRI para sacar sus famosos comerciales y ganar algunos votos que tanta falta le hacen en estos momentos”, recriminaron el pasado 20 de abril.

En la sesión de este martes y a escasas dos sesiones de que finalice el periodo, se volvió a reanudar la discusión de los delfinarios, que por acuerdo de la Jucopo se hizo a partir de la votación que quedó pendiente en la última sesión, esta vez sin mayor problema ni sobre saltos, se votó y aprobó, por lo que se turnó al Senado de la República para su análisis y eventual ratificación.

Entre los puntos que destacan de dicho dictamen, se establece que los ejemplares de mamíferos marinos que ya están cautiverio podrán seguir en esa condición, “para que cumplan todos y cada uno de los fines para los que recibieron la autorización correspondiente, siempre y cuando se garantice su integridad física y su salud”.

Se prohíbe la introducción de nuevos ejemplares en los cautiverios, salvo los que se deriven de la aplicación del protocolo de atención para varamientos de mamíferos marinos y los que asegure la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa).

El documento también señala que queda prohibida la reproducción en cautiverio de las especies de mamíferos marinos, salvo en dos casos de excepción: -Que tenga como fin la recuperación, reintroducción y repoblación de especies sujetas a alguna protección -Que las hembras que ya están en cautiverio puedan reproducirse por única y última ocasión, sin que sus crías superen el número de hembras que ya existan en el inventario que presenten sus propietarios.

La verificación del cumplimiento de la prohibición de la reproducción, captura, importación, exportación, obtención e introducción de nuevos ejemplares de mamíferos marinos, estará a cargo de la Profepa, que podrá ejecutar sus atribuciones sancionadoras correspondientes. Además, se estipula que la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) contará con un plazo de seis meses para adecuar la normatividad correspondiente para cumplir con el decreto y hacer más estrictas las obligaciones contenidas, a fin de garantizar mejores condiciones de vida a los mamíferos marinos que se encuentren en cautiverio.



inf./Teléfono Rojo/Quadratín