El analista internacional, Mario Huacuja indicó que en la cancillería de México muchos piensan que Uruguay se extralimitó, porque una cosa es discutir democráticamente el tema de la legalización de la mariguana, y otra cosa es permitir su consumo en determinados establecimientos, otra muy distinta, que el estado se apropie de la producción y la venta.
«Tal y como se hizo en México con el petróleo, pero el proceso está en marcha y no parece tener reversa».
Destacó que a mediados del próximo año, por acuerdos de una mayoría mínima en el Congreso, en Uruguay el estado venderá mariguana a los ciudadanos que se inscriban en padrón de consumidores.
Señaló que el gramo o la cantidad necesaria para un cigarrillo, costará un dólar, las ganancias serán para el estado. «la mariguana pagará impuestos y si todo sale como lo dicen, las mafias que venden la droga, pasarán al retiro».
Ante ello Uruguay se convierte en el primer país latinoamericano en legalizar la mariguana, y el primer país del mundo en dejar en manos de estado el control de su producción y venta.
Huacuja precisó que los particulares podrán cultivar y vender mediante permisos especiales, y el estado tendrá el control absoluto de las semillas de la planta.
Mientras que los consumidores previamente registrados, podrán comprar la hierba en farmacias autorizadas, con una cantidad máxima de 40 gramos por mes, o cultivar en sus casas hasta seis plantas que produzcan, no más de 480 gramos por cosecha.
«La publicidad del nuevo producto estatal, estará prohibida a terceros, y será controlada estrictamente por el estado. Lo curioso del caso es que en las encuestas la mayoría de los ciudadanos, rechazan la medida aprobada por los legisladores».
Dijo que mientras la mariguana pasa a ser un nuevo producto en manos del estado, la política gubernamental combate ferozmente el consumo del tabaco y del alcohol, en Uruguay está prohibido fumar en todo tipo de establecimiento y la mayoría de los bares tienen prohibido vender alcohol después de las 22:00 horas.
El presidente José Mujica, un ex guerrillero de 78 años de edad, que pasó 14 años en la cárcel por su lucha armada contra la dictadura, dijo que jamás en su vida, ha fumado mariguana, pero está convencido de que su nacionalización, acabará con el imperio de las mafias.
