Virgen de Juquila…Nuncio la coronó ante miles de fieles

El nuncio apostólico Christophe Pierre coronó a la Virge de Juquila ante 15 miles fieles, así como obispos y arzobispos en una ceremonia realizada en el Cerro del Azufre.

Ahí se dio lectura a un mensaje enviado por el papa Francisco en donde llama a los católicos a orar para que se destierre la violencia de México y Oaxaca.

El arzobispo José Luis Chávez Botello al hacer uso de la palabra agradeció al Sumo Pontífice haber autorizado la Coronación Pontificia.

El representante papal en México, en su mensaje, aseguró que se ha hecho una convocatoria para lograr la paz y reconciliación de Oaxaca, para liberar de violencia a la sociedad de odios y rencores. «Depende de nosotros y está a nuestro alcance erradicar toda clase de violencia desde nuestro hogar, desde donde trabajamos o estudiamos», aseguró.

Desde el Cerro del Azufre pidió a los feligreses dejarse tocar por la mirada de la Virgen María, “por eso se debe ir a la escuela de Cristo para hallar el verdadero y pleno sentido de las palabras paz, amor, justicia y libertad”.

Sostuvo que se hace urgente un continuo esfuerzo por volver a Cristo, para tener el valor de decir sí a la vida, al respeto a la dignidad de todo ser humano, a la familia, «para decir un sí, libre de intereses de grupo a una educación verdaderamente humana, cristiana e integral de nuestros jóvenes».

Pidió decir sí, al trabajo honrado para todos, al esfuerzo intenso para promover el bien común, para decir un no la violencia y un decidido sí a la reconciliación y a la paz de Oaxaca.

En presencia del arzobispo de Oaxaca, José Luis Chávez Botello, quien fue el promotor de esta causa, del obispo Gonzalo Alonso Calzada Guerrero, y doce obispos de los decanatos de Oaxaca, así como de otras entidades país, Christophe Pierre, motivado, indicó que se hace urgente hacer valer las palabras paz, justicia y amor, decir sí a la dignidad de todo ser humano, sí a la familia y dejar los intereses de grupo.

“Por eso se llama a la reconciliación y a la paz desde la fe, es un esfuerzo que exige decisión de todas las personas, para que se tenga participación activa de la sociedad y no sólo como observadores”, refirió.

«Nos urge a todos levantar la esperanza y la luz de la fe en Jesucristo; apostamos por la vivencia fiel de la fe desde las familias», señaló, al tiempo de indicar que la mejor corona que se puede ofrecer es estrechar los brazos de la fraternidad.

El Nuncio reiteró que la Virgen convoca a sanar y fortalecer las familias desde la fe, el amor auténtico, sin divisiones, frente a la soberbia que se tiene.

Sostuvo que urge centrarse en la paz por parte de todos los ciudadanos, pues se tienen muchas situaciones adversas que deben ser modificadas. «La coronación es una fiesta a la fidelidad, y el modelo más grande,, es María que lo siguió sin desviarse, cumpliendo la palabra, respondiendo libremente».

Alrededor de las 12 horas con 18 minutos, el prelado bendijo la corona que colocó a la Virgen. En este momento hubo llanto, alegría de los presentes. Una banda de música de los mixes tocó diana, los cohetes tronaron en el cielo. Los niños agitaban banderitas de colores blanco y azul. Palomas blancas fueron liberadas como símbolo de la paz anhelada. Lugo, el arzobispo José Luis Chávez Botello le colocó el resplandor a la imagen que, con la corona, fue elaborada por artesanos jaliscienses.

Después inició la celebración litúrgica. La imagen retornó a su templo, después de tres horas en que duró su coronación. Juquila está de fiesta.

Cabe señalar que la corona de la Virgen tiene detalles de la cultura indígena de Oaxaca que se refuerza con símbolos católicos con los cuales se espera reforzar la formación en la religión.

Las características tienen como objetivo mantener la identidad con la población, e incrementar el compromiso para buscar tener un acercamiento mayor hacia la Iglesia, pero también fortalecer valores.

En la corona destacan mazorcas de maíz y ángeles cuyas alas semejan las hojas, variadas flores de Oaxaca y un rubí, además en la parte interior lleva esmeraldas, y presenta pasajes del evangelio grabados en miniatura.

Porta una aureola con doce estrellas y la luna bajo los pies evocan a la mujer del Apocalipsis; además, su cabellera esta peinada con dos trenzas a la usanza de las mujeres de la región.

El vestido es en tela tisú de plata que deja entrever sus manos y lleva al frente un monograma de Jesucristo; tiene pegado un bastón de mando que es un llamado a ejercer toda autoridad.

LE PIDEN EMPLEO

Con lágrimas, don Fortunato Hernández, de Tlacolula de Matamoros, agradeció a la Virgen el tener una familia conformada por tres hijos varones, cinco mujeres y 10 nietos, y le pidió que les otorgue salud, felicidad y trabajo para poder vivir. «No queremos riquezas, sólo estar bien sin problemas».

En tanto, Melchor Ramírez, de Santa María Totomoxtle, distrito de Ixtlán, señaló que llegó a solicitar que no le falte trabajo, para tener con que mantener a su familia, pues las condiciones actuales son muy difíciles.

Don Fortunato, acompañado de su esposa, dijo estar feliz pues nunca había tenido la oportunidad de estar frente a la Virgen, «mi esposa si ya había venido, pero yo me había quedado con las ganas».

Aseguró que frente a la imagen le agradeció el poder observarla, y le pidió salud para poder trabajar por su familia, para que tengan lo necesario para vivir aunque sea lo indispensable.

«Quiero que mis hijos e hijas tengan algo más de lo que yo tuve, pues me han dado mucha felicidad; ya tengo 10 nietos y esto es muy gratificante por eso le agradezco a la virgencita», indicó el peregrino.

Por eso solicitó tener trabajo, ya que las condiciones son muy difíciles; no se tienen buenas oportunidades para tener ingresos económicos, «pero se debe luchar cada día para conseguirlo».

Mientras, adquirió varios cuadros pequeños con la imagen de la Virgen, «son para mis hijos, para que le recen y a cambio obtengan protección, aunque sea esto les llevo porque no traigo mucho dinero».

A su vez, Melchor, junto a su esposa señaló que tiene muchas dificultades para obtener ingresos, la situación económica la ha resentido y esto lo ha desesperado, por eso decidió llegar a esta comunidad.

«Vine con mi mujer, estamos necesitados y sólo trajimos para el pasaje; algunos víveres para comer y nos vamos a quedar en la casa del peregrino en un petate, pero lo hacemos con mucha fe», indicó don Melchor.

Señaló que siempre han confiado en la Virgen y esperan recibir los beneficios que desean, para que logren superarse, pues sus necesidades son muchas y por ello tratan de salir adelante.

En tanto, Doña Juana de Putla, solo pudo indicar mientras se enjugaba las lágrimas: «Sólo quiero dar gracias a la virgen por mi vida, porque me ha dado hijos muy buenos, yo sólo quiero que les dé trabajo y salud».