Reino Unido entra en recesión por COVID-19

La economía de Reino Unido, golpeada por la crisis del nuevo coronavirus (COVID-19), sufrió en el segundo trimestre una caída récord de 20.4%, y la recesión registrada en los seis primeros meses del año es histórica, según el Instituto Nacional de Estadística (ONS): se trata de la primera recesión técnica –es decir, dos trimestres consecutivos de contracción del Producto Interno Bruto (PIB)– desde la crisis financiera de 2009.

Según el ONS, dicha recesión, que comenzó a sentirse en marzo, fue especialmente difícil en abril, cuando la población estuvo totalmente confinada, pues la actividad económica se paralizó totalmente en Reino Unido. Con la reanudación de obras de construcción y manufactura, las cifras mejoraron en mayo, cuando el PIB avanzó 2.4%, y en junio (+8.7%), gracias a que comercios pudieron reabrir tras el COVID-19, según el organismo.

La “peor recesión” de Reino Unido desde que la ONS realiza cálculos oficiales trimestrales en 1955 refleja las “restricciones” de viajes y actividades desde la entrada en vigor del confinamiento en el país.
Dicho confinamiento inició el pasado 23 de marzo de 2020, cuya duración fue mayor que en la mayoría de los países europeos debido a los alcances que tuvo el COVID-19 en Reino Unido.
“Dije que nos esperaban tiempos difíciles, y las cifras de hoy lo confirman. Cientos de miles de personas ya perdieron sus empleos y, desgraciadamente, en los próximos meses, muchas otras los perderán. Hay que tomar decisiones difíciles, lo superaremos y aseguro a la gente que nadie se quedará sin esperanza ni oportunidad”.

Rishi Sunak, ministro de Finanzas.

Desempleo en Reino Unido

Reino Unido registró el peor comportamiento de Europa en el segundo trimestre en términos de desempleo, por delante de España (-18,5%). Sumando los dos primeros trimestres, el organismo relevó que el retroceso de la economía británica llega a 22.1%, “una cifra algo menor que la registrada en España (-22.7%) pero el doble que la de Estados Unidos (-10,6%)” en este mismo periodo.

Este bajo rendimiento del país que tiene el mayor número de decesos de Europa por COVID-19 puede también atribuirse a su fuerte dependencia de los servicios, particularmente gastos de consumo, que cayeron durante el confinamiento, y al hecho de que muchos padres tuvieron que dejar su trabajo para ocuparse de sus hijos, según analistas de la consultora Pantheon Macro.

VIA | UNO TV

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