¡Vaya tiempo en el que te reencontré!
capoteando verte entre las balas
sublimando el dolor en tu mirada
esquivando narcofosas de olvido.
Quisiera me dejaras protegerte
ser tu búnker, tu Sicilia, tu poeta
tu esperanza que llegó sin avisar
y te abrazaste a la cruz de su andar.
Fundemos la Caravana del Amor
de tu cuerpo a mi cuerpo, de Norte a Sur
subsanando nuestras mutuas heridas
dando voz a aquello que siempre calló.
¿Qué importa la estrategia fallida?
si no fuera por la guerra perdida
no te habría visto en la batalla.
Ahora solo quiero tus medallas
ser el sicario de tu eterno miedo
ejecutar toda una vida sin ti
para vivir junto a tu desenfreno.
Discúlpenme comanches, pero ando estudiando por primera vez en mucho tiempo y no tuve tiempo de darme una escapadita más que para escribir sobre la guerra del amor, de la otra, hablamos el lunes.
Clase Política: No te importamos, no nos importas. ¡2 de julio votamos en tu contra! XXIV
