México.- Mariel Solís es un nombre que tomó relevancia en las redes sociales tras ser señalada como cómplice del asesinato de un catedrático de la UNAM.
Páginas como #MarielSolis es inocente o el tópico en Twitter #MarielSolis y #EnlaUNAMno posicionaron ese nombre como uno de los más mencionados en la web.
Desde que se conoció la detención de la joven, las notas comenzaron a circular: mensajes como “ayuden a Mariel” o “apoyen a nuestra amiga” subieron los usuarios a sus cuentas.
El domingo 10 de julio comenzó en Facebook y Twitter la mayor movilización. Los más de 200 compañeros de generación de la Faculdad de Ciencias Polícas y Sociales de la UNAM se dedicaron a exponer las causas del por qué no era la culpable.
El número de mensajes fue creciendo y no sólo se limitaban a frases, sino que en Twitter se difundió miles de veces la foto donde se comparaba a la persona captada por la cámara de vigilancia de un banco (supuestamente Mariel) y a la verdadera Mariel Solís en 2009; en Facebook se creó la pagina #MarielSolis es inocente.
Hugo Moreno, consultor en comunicación y estrategia política, explicó que este fenómeno se debe a que hoy la principal característica de los medios es la complementariedad llamada también Virus Media 3.0.
“La viralidad de la información se genera cuando algún medio (radio, tv, prensa, redes sociales, etc.) crea una situación de interés humano con potencial para reproducirse o contagiarse rápidamente”.
El movimiento creció en Twitter al punto en que preguntaban “¿Quién es Mariel Solís?”.
En el muro de Facebook se vieron mensajes como: “No conozco a Mariel en persona, pero estoy convencido de su inocencia porque no se parece a la del video” o “somos de la UNAM y no podemos dejar que eso le pase a la comunidad”.
Los medios y las redes
El caso comenzó a ser tomado por los medios hasta el lunes 11 de julio, cuando diversos noticiarios mencionaron las declaraciones del subprocurador de Averiguaciones Previas de la Procuraduría General de Justicia del DF (PGJDF), Jesús Rodríguez Almeida.
El funcionario capitalino argumentaba que la estudiante fue detenida debido a que Eduardo Adrián López Herrera, El Güero, implicado en el homicidio, la acusó de ser su cómplice.
En las redes sociales fueron rebatidas esas declaraciones con los argumentos de su nula semejanza con la persona del vido de vigilancia y la relación con quien le acusaba, y se señalaron las irregularidades del proceso.
El consultor Hugo Moreno asegura que “Twitter calentó, informó y actualizó a los medios de comunicación; Facebook a los usuarios de la red”.
En Twitter se observaba como la gente trataba de contactar a otros para hacer grande el tema. Muchos mandaron mensajes a cuentas como las de Marcelo Ebrard, Miguel Ángel Mancera y líderes de opinión.
Por otro lado, Facebook fue para muchos la central de información, se empezaron a postear notas y videos de lo que salía en los medios y las novedades del caso. En la página “oficial” #MarielSolis es inocente se posteaba las horas en qué saldría una nota referente al caso.
También se publicaban los videos o audios para quien no los pudo escuchar en vivo.
“Facebook, funcionó como eco replicante de información más visual y testimonial que alimentó a los usuarios de las redes sociales y generó flujos haciendo transitar los datos que ayudaron a fortalecer la crítica a la injusticia que se estaba cometiendo contra una persona inocente”, añadió el analista.
Marianna Mateos, community manager de un portal de internet y parte del movimiento en apoyo a Mariel Solís, mencionó que probablemente cinco años atrás hacerse escuchar hubiese sido muy diferente y hasta complicado. “Esta manifestación fue pacifica pero nunca dejó de ser activa. El alcance no tuvo fronteras, no hubo oportunidad para la censura”, aseguró.
Agencia El Universal
