Convergencia va de plano con AMLO y contra Ebrard

* Dante aplica cambios cosméticos y asume el control
* Disyuntiva: ¿cómo desplomar a Emilio y a Josefina?

Convergencia se renueva para no cambiar.

Primero le digo cómo será su transformación sin metamorfosis. Entre domingo y lunes próximos abrogará sus estatutos.

El objetivo es único: ponerse en manos de Andrés López y, bajo su égida, llevarse seis u ocho millones de votos en 2012, lo cual le daría acceso a senadurías adicionales, más diputaciones federales, otras locales, muchas regidurías y, aquí está lo bueno, acceso a cientos de millones de pesos para los siguientes años.

Para alcanzar esos propósitos será necesario hacer ajustes, simulaciones.

La primera es esa Asamblea Nacional donde unos cuantos cientos de militantes concentrados revisarán estatutos, aprobarán un programa de acción, dirán muchos discursos en nombre de la democracia y adoptarán un nuevo escudo.

Le adelanto el emblema:

Le quitarán el círculo azul y bajo el águila de frente y alas abiertas, donde ahora está el nombre Convergencia en mayúsculas, irán dos palabras para identificarse con López:

-Movimiento ciudadano.

Preparan esa gran novedad.

Ah, pero ya acordaron no utilizar la leyenda Por el bien de todos, primero los pobres, porque sería identificarse demasiado precisamente con el caudillo tabasqueño. ?

COORDINADORA PARA CONTROLAR

Por encima del discurso están otros mensajes.

Y como Andrés López utiliza lenguaje mesiánico, evoquemos el bíblico por sus frutos los conoceréis.

He aquí esos hechos:

1.- Dante Delgado intenta poner su membrete en manos de López porque avizora el rompimiento de la izquierda o, sin éste, no confía en Marcelo Ebrard.

2.- El veracruzano, quien tras su rompimiento con Ernesto Zedillo encontró su modus vivendi en Convergencia, reasumirá el control absoluto de su partido.

Dante trae conflicto con Luis Maldonado, un ex funcionario público y ex colaborador de Francisco Labastida, y no lo dejará incrementar su influencia al interior de la organización.

No lo dejó asumir la coordinación de la bancada de Convergencia en el Senado de la República cuando él, Dante Delgado, se fue de candidato a Veracruz y tampoco cuando Luis Walton pretendió el gobierno de Guerrero.

Sí está cantada, en cambio, la pretensión de Walton de ser alcalde de Acapulco con el apoyo de Angel Aguirre y pronto deberá irse, lo cual implicará pedir licencia o renunciar a la presidencia de Convergencia.

Será el momento de Dante Delgado.

Como por ley no puede haber elecciones, él quedará de presidente en su calidad de presidente de una Coordinadora Nacional y así se reafirmará hasta pasadas las elecciones presidenciales de 2012.

Es decir, él repartirá las cartas llamadas candidaturas y él cosechará los frutos políticos y económicos.

Así se hace el negocio cuando se tiene la baraja electoral. ?

YA PRESIONAN AL EMILIO QUE SIGUE ?

Apeados Javier Lozano y Heriberto Félix, la apuesta panista es quién sigue. Sobreviven los más duros.

Emilio González, identificado con la extrema derecha azul. Pues él sigue.

O desean bajarlo, porque el gobernador de Jalisco ya siente las presiones.

Josefina Vázquez Mota no traduce las encuestas en calorcito de Los Pinos y no saben qué hacer con ella.

Si la idea es llegar con un máximo de tres precandidatos a la interna panista -el oficialista Ernesto Cordero, la segunda opción Alonso Lujambio y el disidente Santiago Creel-, aquellos dos deberán acatar la voluntad oficial.

Y si se montan en su macho, sentirán la mano dura del poder cuando se convoque a las urnas a 1.7 millones de militantes.

Ajeno a esta disyuntiva de Los Pinos, Santiago Creel continuará la radicalización de su discurso.

Su máxima: “Decir la verdad, combatir monopolios y rechazar alianzas con Elba Esther Gordillo”.

Con esa práctica espera ganar 400 mil votos, suficientes para tumbar al abanderado del calderonismo, sea Cordero o Lujambio… o los dos juntos.