Yucatán.- Favorecido por los encharcamientos tras las constantes lluvias y el descuido de pobladores que acumulan basura en la que se incuba la larva del mosquito transmisor, este año podría ser de los peores para Yucatán en cuanto a dengue; hasta ahora suman tres fallecimientos y se duplicaron los casos del mal en las últimas cuatro semanas.
Según las autoridades de Salud, este año cerraría el estado como uno de los que presentaron mayor número de casos, luego de que las autoridades detectaron una “peligrosa curva ascendente” al pasar la cifra de infectados de 963 a mil 910 en menos de un mes —mil 273 del tipo clásico y 637 hemorrágicos—. Con las lluvias generadas por el huracán Rina se espera que la problemática empeore.
La situación alarmó a las autoridades y motivó el establecimiento de una alerta en la que se urgió al gobierno federal el envío de dos avionetas para fumigar focos de infección en Mérida y varios de sus municipios conurbados como Umán, Kanasín y Progreso, en una situación similar a la de 1993, cuando también se requirió del combate por aire para abatir la enfermedad.
El dengue, que se confunde como una simple gripa, puede ser mortal cuando alcanza el tipo hemorrágico y en Yucatán ya se reportaron tres fallecimientos, y se analizan tres de las mismas características.
Con el arranque aún no oficial de las precampañas políticas para las elecciones federales de julio de 2012, la aparición de una plaga de moscos transmisores del dengue fue aprovechada por algunos partidos políticos de oposición, como el PAN, para acusar al gobierno del estado y al ayuntamiento de Mérida, ambos priístas, de desidia e ineficiencia ante el “disparo” de casos de dengue.
La Secretaría de Salud (Ssa) del estado advirtió que la situación se ha complicado por las lluvias constantes, aunadas al desinterés de la población para limpiar sus patios de cacharros, así como por el atraso de la fumigación.
Combate constante
Según datos oficiales, el primer caso de dengue en Yucatán se detectó en 1984 y fue del tipo hemorrágico lo que llevó a la muerte del paciente. En el clásico si la atención es oportuna el enfermo se recupera.
Para el subdirector de Salud Pública del estado, Salvador Gómez Carro, el exceso de lluvias, consecuencia del temporal cambiante que afecta al país, fue factor importante para que proliferara el mosco Aedes aegypti, transmisor del mal.
Insistió en que los habitantes “bajaron la guardia” en las áreas urbanas y rurales al no mantener limpios los patios y jardines en época de lluvias. El actual brote amenaza a Yucatán al adquirir características alarmantes como las del periodo 1993-94 cuando se presentaron más de 14 mil casos.
En este año se han confirmado tres muertes por dengue hemorrágico y se teme que otros tres que son analizados en un laboratorio del Instituto Nacional de Referencia Epidemiológica (Indre), de la Secretaria de Salud federal, podrían tener consecuencias fatales.
El secretario de Salud del estado, Álvaro Quijano Vivas, lamentó los tres fallecimientos luego de que en los últimos tres años se había podido controlar ese mal sin decesos y con porcentajes muy bajos de afectación.
Tareas de limpieza
Aseguró que con la puesta en marcha del programa de fumigación aérea disminuyó el mosco adulto, pero indicó que se requiere de la participación ciudadana para mantener limpios los patios de criaderos de insectos. A la fecha se han fumigado unas 4 mil hectáreas en Mérida y los otros municipios, pero aún faltan muchas zonas más, dijo.
El costo de la fumigación aérea es de cuatro millones de pesos, de ellos un millón se destina para la renta del avión y tres millones para adquirir el químico “piretroide-fenotrina”.
Las acciones de “descacharrización” se iniciaron desde enero, pero las constantes lluvias rebasaron la capacidad de absorción en el subsuelo y el encharcamiento propició la proliferación del mosco. A ello se agrega, según Quijano, que “todavía no existe esa cultura de hacer en forma rutinaria las medidas de descacharrización y de limpieza, sobre todo en época de lluvias”.
Además, reiteró, “se relajaron las medidas y se dejó basura en áreas y propiedades privadas donde los moscos encontraron la zona propicia para reproducirse con el consiguiente perjuicio y el brote del dengue”.
Estricta vigilancia médica
La mayor parte de los recientes casos de dengue fueron detectados por el Centro Médico Nacional Ignacio García Téllez, del IMSS, y en el Hospital General Agustín O’Horán de Mérida.
Quijano Vivas indicó que la proliferación del mal saturó de enfermos los hospitales públicos, por lo que acordó con el coordinador de los Institutos Nacionales de Salud Pública, Romeo Rodríguez, para que el Hospital Regional de Alta Especialidad de la Península de Yucatán también reciba a los pacientes con dengue, sobre todo los graves del tipo hemorrágico.
Consideró que el tratamiento de la enfermedad en su tipo clásico no es complicado, ya que se basa en controlar la temperatura y vigilar el número de plaquetas, pero “lo importante es tener el diagnóstico en forma temprana por el médico tratante para poder brindar la mejor opción terapéutica”.
Admitió que el dengue resulta una amenaza permanente, pero que el cese de las lluvias daría una tregua al sector Salud. Sin embargo, según los pronósticos climatológicos, continuarán las condiciones erráticas del temporal, lo que complica y dificulta las tareas de combate y fumigación.
Agencia El Universal
