Al firmar una agenda común con el Consejo Coordinador Empresarial (CCE), Josefina Vázquez Mota pidió “no caer en confusión alguna” con las propuestas de sus adversarios y recordar que ese organismo surgió como “una clara expresión de rechazo al autoritarismo mexicano”, porque el sector privado era visto como un enemigo.
En el Club de Industriales, la abanderada presidencial panista sostuvo que “esta elección todavía no se resuelve”, y se definió comprometida con la reducción total de la pobreza alimentaria, mejor distribución del ingreso, fortalecimiento de la clase media y del salario real basado en la productividad, así como impulsar las reformas hacendaria, laboral, energética, educativa y política.
Consideró que esos cambios serían posibles con un gobierno de coalición en el que participarían panistas, pero también integrantes de otras fuerzas políticas.
Hizo suyas diversas propuestas del CCE y prometió un gasto razonable, responsable y honesto del destino y del ejercicio del gasto público; garantizar la aplicación de mecanismos de control y transparencia de la deuda estatal, la plena autonomía del Banco de México y el equilibrio en las finanzas públicas.
Se pronunció por que la inversión privada complemente al gobierno en algunas instancias de Petróleos Mexicanos.
Participaron en el encuentro Claudio X. González, Juan Carlos Cortés, Gerardo Gutiérrez Candiani, Alberto Espinosa, Fernando Solís Soberón, Mario Sánchez Ruiz, Sergio Cervantes Robles, Valentín Sacristán, Carlos Ruiz Sacristán, Alejandro Ramírez y Eduardo Solís, entre otros.
Expuso que un crecimiento sostenido de la economía “es una demanda histórica que tiene en las reformas hacendaria, laboral, energética y educativa el potencial que estamos necesitando”.
Se definió comprometida con remover obstáculos en el Congreso, porque un país sin reformas “se condenaría a la mediocridad”, pérdida de oportunidades de empleo y de crecimiento, “con comercio informal y sin libertades”.
Fue cuestionada por Víctor Gavito, de grupo Alpura, sobre cómo hablar a los jóvenes de crisis ocurridas antes de que nacieran.
Desde el inicio de su mensaje, ella les habló de cuando surgió este Consejo, que reúne a todas las cúpulas empresariales: “Ustedes no han olvidado, y no debemos olvidar jamás, esa época de un poder centralizado donde abundaban las amenazas abiertas y veladas de las cuales fueron víctimas destacados empresarios mexicanos, algunos de ellos incluso pagando con su propia vida”.
Describió que se vivió una larga lucha de la sociedad civil “por vencer un clima de agitación y violencia que era cobijado desde el poder”.
Al cierre de su intervención, a modo de respuesta a Gavito, la candidata pidió a quienes “tenemos más de 20 años que les contemos a nuestros hijos cómo era México hace 20 o 30 años, que les contemos que no era el México que es ahora”.
Abundó en esa idea: “Contemos que incluso hubo un México en el que el sector empresarial se le miraba como enemigo o como adversario. Que hubo un México de controles de precios, donde no se respetaba la ley; que hubo un México donde era más fácil comprar una pasta dental en las banquetas que en tiendas establecidas. Que hubo un México de controles de cambio, de crisis y de corrupción; que hubo un México de deuda que seguimos pagando todavía las generaciones”.
Puntualizó que su mensaje a los jóvenes es que su propuesta “no tiene que ver con el pasado”, sino con preservar lo que “juntos hemos construido”.
Al explicar el porqué fue la primera en suscribir los compromisos propuestos por el CCE, la ex titular de la SEP explicó: “Firmo porque quiero las reformas para millones de jóvenes y de mujeres en el país. Firmo también porque no estoy dispuesta a rendirme a un México que merece más y merece de nosotros solamente valor, coraje y decisión. Mi firma es con las propuestas en las que creo y a las que también les doy mi palabra”.
Enseguida los convocó a no confundirse, en referencia a las propuestas de los otros contendientes.
En alusión al priista Enrique Peña Nieto, la panista sostuvo: “Hay quienes hablan de que la economía debe crecer, pero en el Congreso rechazaron la reforma laboral e impidieron la reelección de los legisladores”.
“Los convoco a que no los descuidemos. Los convoco a no caer en confusión alguna.”
El empresario Gavito le planteó dudas sobre el equipo que la acompañaría en su gobierno.
La candidata prometió encargarse de tener “el mejor equipo”, con mujeres y hombres que “están en mi partido, pero muchos de ellos también están fuera de mi partido”.
Sostuvo que lo más importante es que busca gobernar con los ciudadanos, porque “el tiempo de los mesías y los salvadores para México se acabó”.
josefina.mx
