Conoce la propuesta educativa de Josefina Vázquez Mota

El diario Reforma convocó a los candidatos a explicar sus propuestas. A partir de sus respuestas a cinco preguntas clave, los mexicanos pudieron conocer las propuestas de cada uno en materia educativa. Aquí te presentamos la propuesta de Josefina Vázquez Mota.

Alto gasto educativo y en la cola de pruebas internacionales, ¿cómo cambiarlo?

Lo primero y más importante es que en la educación debe haber menos política y más calidad.

La afirmación de «alto gasto educativo» debe matizarse. Como porcentaje del PIB, México invierte en la educación pública alrededor de 4.9%, mientras que otros países como Noruega, Suecia o Finlandia (que muestran un alto logro) invierten 9.0, 6.8 y 6.1%, respectivamente.

La educación pública en México sigue teniendo problemas de financiamiento para impulsar proyectos estratégicos (como las escuelas de tiempo completo). Además, México tiene una composición del gasto que destina una proporción reducida (alrededor de 10%) a la inversión en tecnologías de información y comunicación, la innovación educativa e infraestructura y equipamiento, mientras que el promedio en los países OCDE es de casi 40%.

Respecto a la prueba PISA que aplica la OCDE, México ocupó en 2009 el lugar 48 de 65 países. Para cambiar esta situación, he propuesto una verdadera revolución educativa que transforme al sistema en uno que desarrolle las capacidades y competencias más que la transmisión de conocimientos.

Esta revolución educativa tiene como pilar tener mejores maestros. Y por eso vamos a alinear la contratación, capacitación y formación continua, evaluación y estímulos única y exclusivamente a criterios de calidad, mérito, desempeño y resultados de logro de los alumnos.

Algunas de estas acciones las inicié siendo Secretaria de Educación Pública. Por primera vez en la historia del sistema educativo mexicano, los profesores fueron contratados a partir de un concurso nacional y a través de la Alianza por la Calidad de la Educación que propuse al SNTE, se sentaron las bases para el resto de las acciones.

Maestros reprueban y siguen dando clases. ¿Qué hacer?

Estoy convencida de que es necesario que la evaluación sea en la educación básica un proceso universal, obligatorio y periódico. Por eso, me comprometo a iniciar la evaluación del desempeño de todos los docentes y directores de escuelas cada año a partir del ciclo escolar 2014-2015.

Es necesario instrumentar (como lo hicimos bajo mi gestión con la Educación Media Superior) un amplio programa de capacitación docente para poder acelerar y masificar los procesos de profesionalización de las maestras y maestros para permitir el desarrollo de las competencias y habilidades que requieren nuestros niños y jóvenes.

Con base en este esfuerzo, iniciaré la certificación obligatoria realizada por organismos e instituciones independientes de todos los docentes frente a grupo en el ciclo 2014-2015, con 24 meses para capacitación previa.

También crearé el Sistema Nacional de Información Educativa, que será una base de datos pública que integre todos los resultados de pruebas de desempeño académico y de calidad docente. Una pieza fundamental de este sistema será que el Instituto Nacional de Evaluación Educativa se transforme en una entidad independiente para garantizar su total credibilidad.

Además, seguiré sometiendo a concurso todas las plazas docentes: plazas nuevas, vacantes definitivas y promociones. Siendo secretaria de Educación Pública se inició por primera vez en la historia del sistema educativo mexicano, el concurso nacional para la asignación de plazas docentes en el cual se inscribieron poco más de 120 mil aspirantes. Este primer concurso nacional fue acompañado por Transparencia Mexicana y construí acuerdos con las autoridades educativas estatales para el compromiso de someter a concurso nacional sus plazas vacantes.

Me comprometo a proponer al Poder Legislativo que estas iniciativas pasen a formar parte de la Ley General de Educación.

Vales educativos para acceder a escuelas privadas, promoviendo competencia y eficacia, ¿se puede?

Los vales educativos apuntan a apoyar la demanda de educación. Representan un subsidio para financiar la operación de instituciones educativas, incluida las particulares. La preocupación que despierta en las instituciones públicas este tipo de esquemas es que su eventual aplicación implicaría que el subsidio para financiar los vales provendría del propio presupuesto destinado al ramo educativo.

Conviene aclarar que todavía es insuficiente la evidencia dirigida a demostrar la contribución de los vales educativos a la mejora del sistema educativo en aquellos países de América Latina que los aplican. En Chile, donde se instauró en 1980, continúa el debate sobre si el sistema de vales ha rendido o no los efectos esperados.

La distribución de los mismos recursos entre una mayor cantidad de actores provocaría en los hechos a una caída del gasto educativo per cápita. Esto podría afectar la calidad de los programas educativos.

No se ha demostrado que los vales sean la mejor respuesta para aumentar la calidad de la educación, y no resuelven el problema del financiamiento de la educación. Lo que debe preocuparnos y me comprometo a hacer es en desaparecer la brecha entre la educación privada y pública, de modo que los mexicanos puedan estar seguros que cualquier escuela en la que estudien sus hijos le ofrecerá la mejor calidad posible.

La descentralización abrió la puerta a una doble negociación sindical: estatal y federal. ¿Qué plantea?

Uno de los efectos no deseados y mal calculados del Acuerdo de Modernización de la Educación Básica es que propició que se desarrollaran dos espacios de negociaciones de sus salarios y prestaciones. Uno a nivel federal, con las autoridades educativas federales, y otro con las autoridades estatales, de quienes derivan prestaciones adicionales.

Esta doble negociación es improcedente, nada la justifica y debe desaparecer. Resulta urgente construir un acuerdo entre el gobierno federal y los gobiernos estatales que la regulen de manera transparente. Desafortunadamente, en aras de alianzas políticas locales, que no responden a las necesidades educativas, varias entidades han aceptado y hasta propiciado esta doble asignación de recursos, subordinando la operación educativa a los intereses de las organizaciones gremiales.

En la plataforma que propongo para gobernar a México, señalo la necesidad de concluir el proceso de descentralización educativa hasta incrementar la autonomía de gestión de los centros escolares con la participación de la sociedad civil organizada y de los padres de familia. En el mundo, todos los sistemas educativos exitosos tienen como uno de sus principales instrumentos la descentralización. Por ello propongo concluirla en el marco de un federalismo moderno y participativo.

La líder magisterial es pieza clave. en la política. ¿Qué opina?>/span>

Una de mis principales propuestas es lo que he llamado la «despolitización de la educación». Entiendo que los principios que deben regir el desarrollo de acciones y programas y la consecuente asignación de recursos en el terreno educativo, deben fundamentarse únicamente en la calidad, la pertinencia, el mérito, el desempeño de los docentes y su formación continua, los resultados de logro de los alumnos, la transparencia y la rendición de cuentas. Los maestros, directores de centros escolares y funcionarios educativos no deben ser nombrados en función de su militancia política, sino de sus méritos y desempeño.

En este marco, institucionalizaré y haré transparentes todas las dimensiones de la relación entre la SEP y el SNTE. Me aseguraré que las decisiones educativas no tengan otro fin más que el mejorar el acceso y la calidad.

Con información de josefina.mx