Costa Rica se llevó un triunfo de oro de El Salvador por 1-0 que lo dejó muy cerca de la clasificación a la fase final de las eliminatorias de la Zona Norte, Centroamérica y Caribe (Concacaf) para la Copa Mundial de la FIFA Brasil 2014.
El gol de José Cubero, a los 30 minutos, encarriló a la selección costarricense, dirigida por el colombiano Jorge Luis Pinto, que el próximo martes 16 de octubre cerrará en casa frente a la ya eliminada selección de Guyana, que viene de caer con México por 5-0.
Por contra, El Salvador, que ahora ocupa el tercer puesto del Grupo, B, con cinco puntos, dos menos que Costa Rica, se las tendrá que ver ese mismo día con México, que sigue con paso arrollador y hace una jornada garantizó su clasificación.
Los salvadoreños tienen la ‘misión casi imposible’ de derrotar a México a domicilio y hacer fuerza para que la desahuciada Guyana de la sorpresa con una victoria a domicilio sobre Costa Rica.
En un partido tenso y con bastantes roces, El Salvador nunca pudo hacer valer su condición de local ni el apoyo de unos 30.000 aficionados que colmaron el estadio Cuscatlán, de San Salvador.
Por el contrario, acabó desmoronada con la expulsión de Eliseo Quintanilla y Alfredo Pacheco en los últimos minutos, aparte de que en el transcurso del juego había perdido por sendas lesiones a sus delanteros titulares, Rafael Burgos y Rodolfo Zelaya.
Costa Rica mostró solidez en todos sus departamentos y tuvo la tranquilidad suficiente para aguantar la temprana ventaja.
Mucha tensión, poco juego
El encuentro fue equilibrado en los primeros minutos, pero Costa Rica poco a poco lo fue haciendo suyo, con una defensa firme y bien ordenada, que solventó sin apuros los ataques salvadoreños, y que le permitió controlar la media cancha.
Los locales tuvieron en Rodolfo Zelaya a su hombre más incisivo en el ataque, pero unas molestias en la pierna izquierda minaron su juego, a lo que se sumó la temprana salida por lesión de Rafael Burgos, a los 22 minutos.
A la media hora, Cubero mandó un disparo fuerte y bajo que superó las estiradas de Portillo y de dos defensas para clavar el balón en el rincón derecho tras recibir un rezago en el área local.
El gol hizo que Costa Rica se adueñara del encuentro en el resto de la primera parte, cuando ya la selección local se veía con poco orden en la cancha.
En la segunda parte El Salvador salió a arrinconar al rival, lo que logró sólo por algunos minutos porque los costarricenses resistieron bien el acoso.
Los salvadoreños, a pesar de su insistencia, no supieron llegar con claridad al área visitante y poco a poco se vinieron abajo.
