Los estatutos del Movimiento de Renovación Nacional (Morena), el partido de Andrés Manuel López Obrador, son antidemocráticos y deben modificarse para dar plena representación a sus órganos de gobierno.
Además, la lista de afiliados presentada para obtener el registro es inadecuada porque más de cien mil están afiliados a otros partidos políticos o bien presenta nombres duplicados, lo cual es vista una anomalía de mala fe para sorprender y, por ende, inaceptable.
Así lo plantea el dictamen para dar el registro a ese nuevo partido.
En especial, declara el documento que será analizado este miércoles por el Consejo General del Instituto Nacional Electoral (INE), los documentos básicos de Morena no contempla procedimientos de elección ni cómo se designarán delegados o representantes al Consejo Nacional.
Tampoco señala cuántos integrantes tendrá éste, precisa el texto.
De otorgar el registro al agrupamiento en los términos actuales, se estaría violando una jurisprudencia del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) para observar los requisitos mínimos de un órgano democrático.
Este pronunciamiento, que supone un golpe severo a López Obrador y Morena, deberá ser subsanado en poco más de dos meses, pues de acuerdo a la legislación actual no podrán hacerse modificaciones después del 30 de septiembre.
En cuanto a la militancia, de acuerdo a Morena tiene más de 600 mil ciudadanos incorporados a sus filas voluntariamente. Sin embargo, una compulsa primaria arroja más de cien mil personas debidamente afiliados a otros partidos o bien nombres duplicados.
La lista será ajustada por el propio INE de Lorenzo Córdova.
Menos severo es el Instituto Nacional Electoral con otros organismos partidistas de reciente creación. Po ejemplo, señala el proyecto de dictamen, el Partido Encuentro Social (PES) no tiene injerencia alguna de iglesias u organizaciones religiosas.
En al menos dos asambleas, documento el INE, se tenía prevista la participación de minsitros de culto, pero no se realizaron, una por cancelación previa y otra por falta de quórum.
