Tambores de guerra en cinco estados para las elecciones

• Tambores de guerra en cinco estados para las elecciones

• Guerrero: maestros y guerrilla actúan armados y unidos

• Convicción gubernamental: la CNTE no quiere negociar

Las alertas siguen encendidas en cinco estados.

Los detalles aparecieron en este espacio el martes pasado.

A diferencia de los reportes de inteligencia del gobierno, el presidente del Instituto Nacional Electoral (INE), Lorenzo Córdova, ve incertidumbre solamente en cuatro por ciento de las casillas.

Lamento darle datos distintos:

Información secreta ve severos riesgos en algunas regiones proveniente de varios frentes: la guerrilla, la delincuencia organizada y radicales de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educción (CNTE) ligados a grupos armados.

Uno de ellos está muy focalizado en Guerrero.

En Tierra Caliente y las costas de ese estado han sido detectados contingentes armados dispuestos a actuar para impedir la instalación de casillas el domingo temprano y por supuesto una votación regular.

A las prisas avanza una investigación para determinar si tienen relación directa con el magisterio alzado de Guerrero y, más específicamente, con los contingentes estudiantiles de la normal rural de Ayotzinapa.

Si no son los mismos liderazgos, al menos sí están coordinados, dice información conocida de primera mano.

Con base en estos datos, ayer hubo una reunión de emergencia con el fin de convencer a los partidos políticos y a sus jefes de campaña para no caer en la provocación.

No fue fácil, pues hubo voces de enfrentarlos con la misma violencia para evitar daños mayores y, sobre todo, asegurar la seguridad de los candidatos y de los votantes en las zonas críticas.

La sangre caliente de Guerrero.

ADVERTENCIA A GOBERNADORES Y GDF

Simultáneamente se supo de otras advertencias.

Una de ellas da detalles de cómo el Centro de Inteligencia y Seguridad Nacional (Cisen) envió un comunicado urgente a las 32 entidades federativas para estar pendientes de estrategias de violencia.

Planes “de desestabilización y sabotaje”, les llaman, enfocados a instalaciones sensibles: edificios gubernamentales, gasolineras, bancos, centros comerciales e inclusive restaurantes.

Inclusive la intentona tiene nombre definido: Junio Negro.

En la información entregada a los 31 gobernadores y el jefe de Gobierno del Distrito Federal (GDF), Miguel Mancera, se le llama boicot con el fin de generar “un clima de caos e inestabilidad”.

Con algunos gobernadores la comunicación es directa, pero con otros carece de sentido.

En teoría las cuatro entidades con conflictos a la vista son Tamaulipas, Guerrero, Oaxaca y Michoacán, pero también hay previsiones sobre Chiapas por los amagos del magisterio.

En Tamaulipas y Chiapas es posible establecer operativos con los gobiernos estatales porque Egidio Torre Cantú y Manuel Velasco han mostrado disponibilidad.

En los tres estados restantes no es posible porque Gabino Cué, Rogelio Ortega y Salvador Jara son un cero a la izquierda, como ha quedado demostrado desde hace tiempo.

En esos lugares sólo queda un recurso: la intervención de las fuerzas federales: Ejército, Marina y la Policía Federal.

De ellas depende la paz dominical y la celebración de elecciones.

LA CNTE NO ESTA DISPUESTA A CEDER

De la información disponible surge una acotación:

Si bien las protestas son acreditables al magisterio, no siempre la violencia podría provenir de él.

En el caso específico de Guerrero sí hay maestros armados y dispuestos a generar conflictos mayúsculos, inclusive la pretensión de dispersar votantes con amagos y rumores.

-Para eso tienen armas convencionales y bombas molotov –me aseguró un funcionario.

Pero ahí y otros lugares –específicamente en Michoacán y Oaxaca- hay contingentes alzados contra el Estado mexicano y tienen nexos con radicales de la CNTE.

Ese es el panorama en víspera electoral y en espera de las negociaciones con un solo dato cierto:

-La CNTE no está dispuesta a claudicar.

Es entendible, pues aquí va un adelanto:

El domingo se juega la última oportunidad de imponer su ley y de los mexicanos depende no dejar avanzar a ese contingente conflicto y radical.

Luego le daré mayor información.