Mayoría de edad

Es una fecha marcada en la agenda, parada obligada para los mejores arcillistas del planeta, lugar recurrente de los aficionados al deporte blanco y la joya deportiva más longeva de los eventos internacionales del país. El Abierto Mexicano de tenis alcanza la mayoría de edad.

Ya son 18 años en los que el certamen no ha dejado de evolucionar con el paso de cada versión. Inició en la categoría más baja de la ATP, en plena altura de la ciudad México en 1993. Ahora, es el evento estelar de la llamada gira latinoamericana al ser el único que ofrece 500 puntos en el ranking para el que alce el guaje de plata.

“Es un logro muy importante, no sólo para nosotros como un evento deportivo de tenis, sino como un evento deportivo internacional para nuestro país. Pocos logramos llegar a esta edad y estamos orgullosos de ello”, comenta Raúl Zurutuza, director del torneo organizado por Mextenis.

Los aficionados mexicanos encontraron en el Abierto de Acapulco un evento de calidad después de que decayera el nivel, y por ende el interés en el equipo mexicano Copa Davis que dejó de pertenecer al Grupo Mundial en 1997. Desde entonces, el torneo ATP azteca se consolidó, también porque el ranking de sus jugadores participantes mejoró.

“Hemos crecido mucho en estos 18 años, en los que hemos evolucionado, con cosas buenas y pocas malas. Los avances se han dado poco a poco, pues una de las máximas que siempre hemos tenido es el de no tener prisa de llegar a donde tengamos que llegar”, destaca Zurutuza, en entrevista con EL UNIVERSAL.

Algunos avances significativos han sido el paso de un estadio de mil personas a otro de siete mil 500 butacas, el cambiar la transmisión nacional a una internacional con presencia en cuatro continentes, en 29 países y 714 horas de tiempo de transmisión en televisión. El salir de la ciudad de México para evitar la excesiva altura fue clave para consolidar al certamen.

“Sin duda alguna, el parteaguas más grande está en 1999, cuando el torneo decide irse a Acapulco, pues las condiciones de la ciudad de México no eran las ideales para el desarrollo del certamen. Platicamos con los patrocinadores y decidimos dejar atrás el Club Alemán, que había sido una sede magnífica”, recuerda el director del torneo.

A diferencia de otros eventos deportivos, la clave para comercializar el certamen ha sido el no basarse exclusivamente en una figura nacional y buscar que sean los propios participantes lo más atractivo por ver.

“Lo que hacemos es seguir una fórmula mercadológica-deportiva que va en el orden de todos los años al llevar algo nuevo al espectador, medios, patrocinadores y asistentes”, revela José Antonio Fernández, director de Marketing y Comunicación del Abierto.

Se han dado versiones con diferentes figuras llamativas del tenis internacional. Asistieron por ejemplo el austriaco Thomas Muster, el brasileño Gustavo Kuerten, el chileno Fernando González, los españoles Fernando Verdasco, Nicolás Almagro y, el actual número uno, Rafael Nadal. En damas se ha tenido la oportunidad de ver jugar a la estadounidense Venus Williams. Así también se han creado raquetas consentidas para la afición, como la italiana Flavia Pennetta o el español Carlos Moyá.

Para la siguiente versión, que inicia este lunes, las cartas fuertes serán los españoles David Ferrer —campeón defensor— y Fernando Verdasco.

“Siempre buscamos mejorar nuestros servicios. Todo esto ha ayudado a crecer”, destaca Zurutuza, que con el torneo que dirige deja para el puerto de Acapulco una derrama económica de 450 millones de pesos.

Agencia El Universal