CRÓNICA POLÍTICA: La carta a Santa Claus de Ulises Ruiz

No obstante de correr apenas el mes de junio, el ex gobernador de Oaxaca Ulises Ruiz Ortiz le hizo un amplio pedido a Santa Claus mediante una carta dirigida al “Priismo de la Nación”. A partir de la renuncia de Manlio Fabio Beltrones Rivera a la presidencia nacional del PRI, pidió:
Uno: Ver dicha renuncia como “la gran oportunidad” del priismo “para sacudir las estructuras partidistas y que sean la militancia del país y la ciudadanía los que elijan de forma directa, a través de una amplia consulta a las bases, a quien deba encabezar los trabajos partidistas.”
O sea, ¿el nuevo presidente nacional del PRI debe emanar de una consulta abierta a militantes y simpatizantes, y no por decisión del Presidente de la República?
La petición de Ruiz Ortiz es el mecanismo exigido en su momento por su amigo Roberto Madrazo Pintado, aplicado, incluso, en el proceso interno de selección del candidato a la Presidencia de la República para las elecciones del 2006, un proceso donde la consulta fue mera simulación a su favor, y fue candidato, pero perdió.
Y si las famosas “candidaturas de unidad” con frecuencia resultan un fracaso, como ocurrió en las 7 entidades donde el PRI perdió las elecciones el pasado domingo cinco de junio, también resultan igual las consultas simuladas.
En Oaxaca la “candidatura de unidad” resultó porque el voto de la izquierda se pulverizó con tres opciones fuertes, pero unida le hubiese generado otro fracaso al PRI.
Dos: Elección de candidaturas por la militancia, que respondan a ésta “y no a las cúpulas”.
Es decir, ¿qué ni el Presidente de la República, ni el presidente del PRI, ni ningún otro poder interno decida e imponga candidatos y candidatas? ¿Más bien que se decidan por consulta directa a las bases?
Tres: Un PRI como “contrapeso político al ejercicio del poder” para “corregir los excesos” de sus “gobernantes, legisladores y militantes para poder enarbolar las causas que hoy () exige la sociedad”.
Mmm. Sería lo ideal. Sin embargo, el PRI ha demostrado que ni como oposición ha hecho contrapeso al ejercicio del poder; la cultura del presidencialismo lo subyuga.
Ahora peor: A la menor crítica sueltan a sus trolles en redes sociales. Y todo el que disiente es del grupo contrario interno, o está con el PRD o con Morena.
Tres: Un PRI “que combata frontalmente la corrupción”.
¿En serio? Entonces, el PRI necesita una transfusión total.
Fuera del poder, sin los espacios suficientes que le permitan movilidad política, Ulises Ruiz Ortiz pide lo que no predicó cuando fue Gobernador de Oaxaca: El presidente del PRI nunca fue electo mediante consulta directa a militantes y simpatizantes, tampoco los candidatos y candidatas a los distintos cargos de elección popular, y menos combatió la corrupción.
Más bien, hizo todo lo contrario a la enésima potencia.
Por ejemplo, se obstinó con la candidatura de Eviel Pérez Magaña a Gobernador de Oaxaca en el 2010, y perdió. La derrota no fue problema del abanderado, sino de Ulises Ruiz Ortiz. Nunca procuró la independencia del PRI de su gobierno, ni le permitió a Eviel por lo menos nombrar a su equipo de campaña.
Eso sí, Ruiz Ortiz formó un ejército de operadores electorales con mandos tan similares a él que en la primera oportunidad le dieron la espalda: Jorge Franco Vargas, quien se fue del PRI cuando le dijeron que no sería el candidato a gobernador, y Alejandro Avilés Álvarez, ahora operador de los Murat.
En fin. Las buenas intenciones de Ulises Ruiz Ortiz, tomadas en serio y cumplidas a cabalidad, pueden levantar el PRI del hoyo nacional en que está sumido. Sin embargo, todo está como ya muy perfilado para que el jefe político del priismo nacional decida quien será el sustituto de Manlio Fabio y quien será el candidato a la Presidencia de México para las elecciones del 2018.
Hoy al PRI lo manejan como en sus mejores tiempos hegemónicos. Tanto, que desde el centro hizo posible candidaturas como la de Alejandro Murat Ismael Hinojosa, hoy Gobernador Electo de Oaxaca, sin ombligo en la tierra, sin arraigo por residencia, y sin conocimiento de la entidad.
La llegada de Alejandro Murat en la usanza priista supone al jefe político del priismo oaxaqueño, luego entonces en su gobierno y en el PRI local solo tendrán cabida los muratistas. ¿Es esta la real preocupación de Ulises Ruiz?
Entonces, no es casualidad su carta de Santa Claus, porque todas sus peticiones también son para aplicarse en las entidades federativas.
Es válido pretender que ningún priista disidente quede excluido de las decisiones del PRI, de la dirigencia y de las candidaturas. Pero, a ver qué dice Santa… digo, el presidente Enrique Peña Nieto.

***
Correo: rosyrama@hotmail.com