Así lo platicamos con el Huehuetl – Preparando el embarazo

El hecho de pensar en un embarazo significa que la pareja vive en plenitud, confianza y es una decisión trascendental.
Es muy importante prepararse emocionalmente para la maternidad y paternidad, el embarazo es un período de grandes transformaciones para la madre y el padre pues hay que estar abierto a nuevas experiencias para permitir el desafío emocional que inevitablemente se asocia con la maternidad. Para que se produzca un embarazo es necesario que se den en forma armónica un conjunto de factores: órganos genitales en buenas condiciones y disponibilidad de óvulos y espermatozoides normales (capaces de migrar eficientemente al encuentro del óvulo), entre otras cosas. También se deben dar las condiciones adecuadas para que se produzca la fecundación y, una vez que se forme el embrión, éste se implante en el útero.
Lo ideal es que, luego de tomar esta decisión conjuntamente en pareja, se realice un chequeo médico y ginecológico para saber si es necesario cambiar algunos hábitos o realizar estudios complementarios. Se sabe que un suplemento de ácido fólico o vitamina B12 preconcepcional previene en un 50% la aparición de enfermedades como la espina bífida y mielomeningocele. El 95% de los niños que nacen con estas alteraciones pertenecen a familias sin antecedentes de esta enfermedad. El suplemento de ácido fólico no provoca efectos adversos maternos ni fetales, además protege contra los parásitos intestinales y la intoxicación por comidas en mal estado. El ácido fólico se encuentra presente en los vegetales de hoja verde oscuro, melón, calabazas, naranjas, brócoli, trigo integral, harina oscura de centeno, levadura de cerveza, germen de trigo, soja, lentejas, endibias, hígado y yema de huevo entre otros. En general los síntomas de su carencia más frecuentes son la anemia, la debilidad y el cansancio junto a un grado mayor de irritabilidad e insomnio. Pero también pueden aparecer alteraciones de carácter digestivo y aparición prematura de canas. Es importante mediante un análisis de sangre, conocer su estado inmunológico con respecto a enfermedades como la rubéola, toxoplasmosis, hepatitis B, VIH, SIDA, varicela, enfermedad de chagas y confirmar el grupo sanguíneo de los padres para prevenir la incompatibilidad de factor Rh. En el caso particular de la rubéola de no estar vacunada, convendría hacerlo y esperar tres meses para buscar el embarazo. Deben asegurarse usted y su pareja que estén en buenas condiciones de salud, mejorando la dieta alimentaria, evitando alcohol, drogas y tabaco seis meses antes de la concepción, así como también reducir los niveles de estrés en la casa y en el trabajo. Con respecto a la actividad física, si se practica regularmente, puede continuarla, pero si no es un hábito, convendría posponer su comienzo porque significa un esfuerzo extra para el cuerpo, o bien comenzar con ejercicios leves y bajo supervisión o en grupo.

Normalmente se puede tardar hasta 12 meses en lograr un embarazo, sin que existan enfermedades que tratar en la pareja. Si usted ya ha tenido un hijo, médicamente se aconseja esperar 24 meses entre los embarazos, que es el tiempo necesario para recuperarse del desgaste físico y si se tiene en consideración la maduración del bebé, los 2 primeros años de vida, representan un tiempo de vínculo muy importante sobre todo con la madre; al cabo de este tiempo el niño comienza a relacionarse socialmente con otros niños y genera una cierta independencia. Después de una operación cesárea se aconseja esperar por lo menos 18 meses para la búsqueda de un nuevo embarazo. Si usa usted algún método anticonceptivo como píldoras anticonceptivas debe esperar un ciclo espontáneo completo antes de quedar embarazada. Si se te retiró un DIU, debe esperar una menstruación normal antes de buscar un embarazo. Con los métodos hormonales inyectables se recomienda esperar por lo menos 6 meses después de suspender su uso antes de quedar embarazada. En caso de que la futura madre padezca enfermedades crónicas y controlables como epilepsia, trastornos psiquiátricos, padecimientos cardíacos, asma, hipotiroidismo, hipertiroidismo, hipertensión o diabetes Mellitus es de rigor una visita al médico especialista para valoración de suspensión o disminución de los medicamentos prescritos para el control de dichos padecimientos. Toda mujer que busca un embarazo necesita una evaluación y un seguimiento de su estado nutricional-alimentario, para establecer factores que puedan ocasionar alguna alteración, debido a que una ingesta insuficiente de alimentos puede complicar el crecimiento del bebé. Control dental: visitar al dentista para que éste controle, diagnostique y trate adecuadamente alguna enfermedad periodontal, es de relevancia en el desarrollo de la gestación, ya que se pueden prevenir complicaciones importantes como rotura de membranas o parto prematuro.