Al comparecer ante la Asamblea de la ONU, el presidente palestino, Mahmoud Abbas, acusó a Israel de seguir una política deliberada de limpieza étnica contra los palestinos.
Durante su intervención, Abbas dijo que Israel está destruyendo casas palestinas en los territorios ocupados y está evitando la construcción de nuevas edificaciones, al mismo tiempo que continúa con la construcción y la expansión de asentamientos judíos en tierras palestinas.
Abbas también pidió que se le otorgue un estatus de estado no-miembro de Naciones Unidas, que significaría acercarse un paso más al reconocimiento.
Abbas insistió en que, a pesar de la rabia que sienten los palestinos, siguen comprometidos con la paz y la solución de dos estados.
