Mediante un comunicado, el partido Revolucionario Institucional (PRI) acusó al candidato perdedor del proceso electoral en el que Enrique Peña Nieto fue electo como nuevo Presidente de la República de utilizar la mentira como elemento de propaganda para la manipulación y el engaño
En relación a las reiteradas acusaciones infundadas vertidas hoy por el candidato perdedor, Andrés Manuel López Obrador en conferencia de prensa, sobre el supuesto manejo irregular de recursos por parte de la campaña del candidato de la Coalición Compromiso por México, el PRI condenó el uso sistemático de la mentira como instrumento de propaganda, y el burdo intento de manipular a la opinión pública para presionar a las autoridades electorales.
Al hablar, una vez más, de supuestas pruebas y testimonios que no cuentan con el mínimo grado de validez y seriedad, el candidato perdedor López Obrador y su Movimiento sólo evidencian su desesperada estrategia política y su intención de mantenerse vigentes a toda costa -dice el comunicado-
Las acusaciones reiteradas hoy, sólo son una reedición de versiones anteriores con nula capacidad probatoria. Las falsedades repetidas por él y su equipo durante las últimas semanas han sido puntualmente desmentidas y aclaradas por el Partido Revolucionario Institucional.
Contraofensiva.
El PRI, por su parte, acusó que el ex candidato perdedor López Obrador, evitó aclarar cómo ha sostenido económicamente sus actividades de proselitismo durante los últimos 6 años, incluyendo su campaña presidencial. Ante la revelación que hizo el propio PRI del mecanismo oculto para financiar las actividades de López Obrador, eludiendo la fiscalización del IFE a los partidos políticos mediante asociaciones como Austeridad Republicana y Honestidad Valiente, López Obrador pretendió nuevamente crear una cortina de humo con acusaciones sin fundamento ni pruebas.
El PRI insistirá ante la Unidad de Fiscalización del IFE que se aclare el origen de estos recursos y los esquemas que dolosamente se hicieron para impedir la fiscalización de la autoridad electoral, y muy probablemente evadir el pago de impuestos y de contribuciones a la seguridad social, finaliza el documento.
