AMLO y Ebrard, “carreras paralelas”

En la búsqueda de la candidatura presidencial, la historia que ahora construye Marcelo Luis Ebrard Casaubon se repite con la que hace seis años protagonizó su hoy contrincante Andrés Manuel López Obrador.

Dentro del escenario de eso que ya suena a precampaña del actual jefe de Gobierno del Distrito Federal, los tiempos, los signos, así como los lineamientos, las obras públicas polémicas y hasta un poco de los discursos de uno y otro tienen similitudes.

En una revisión hemerográfica se detectó que el factor común es el tiempo: tras presentar su cuarto Informe de Gobierno, López Obrador en 2004 y Ebrard Casaubon en 2010, ambos admitieron directamente su interés por construir proyectos de nación rumbo a las elecciones presidenciales.

Sin embargo, desde antes se hablaba de sus intenciones para ocupar la silla presidencial. Apenas tomaron protesta como jefe de Gobierno del DF —uno el 5 de diciembre del 2000 y el otro el 5 de diciembre del 2006, los analistas políticos mencionaron que ambos tenían la mira más alto y hasta hubo quienes dijeron que uno iba a suceder al otro.

A la declaración de que iban a buscar la candidatura de la izquierda le siguió el detalle de la estrategia. López Obrador presentó su libro Un proyecto Alternativo de Nación y anunció que iniciaría una gira por todo el país donde se irían creando comités ciudadanos que, a su vez, difundirían sus propuestas.

El camino de Ebrard Casaubon tomó forma cuando protagonizó la presentación de la Fundación Equidad y Progreso (Equipo) de la mano de su amigo y aliado René Cervera. La apuesta, se dijo, es un proyecto de gobierno progresista que busca crear capítulos representativos en cada estado de la República. El tabasqueño inició las giras en su estado natal, en la ciudad de Villahermosa en noviembre de 2004. El oriundo del DF comenzó en Toluca, apenas el 17 de octubre pasado, aprovechando un acto del PRD mexiquense en contra de la “ley Peña” que prohibió las coaliciones partidistas para las elecciones a gobernador en 2011.

Cada quien en su momento aclaró que esos recorridos los harían los fines de semana para no violar la ley y no entorpecer sus actividades como mandatarios en la ciudad más grande del país y de América Latina. En ambos procesos, hubo un personaje que estuvo presente y brindando apoyo a cada proyecto: Manuel Camacho Solís.

En cuanto a la relación con el empresariado, ambos personajes sí tienen sus marcadas preferencias pues mientras el ex candidato presidencial siempre ha criticado los monopolios y a “la mafia del dinero”, el ex secretario de Seguridad Pública se ha conocido por sus múltiples convenios con la iniciativa privada, en particular, con las empresas de Carlos Slim, el “hombre más rico del mundo”, según Forbes.

Otra de las coincidencias de ambos personajes se centran en la realización de obras públicas fuertemente cuestionadas por la sociedad civil.

En el caso del tabasqueño, la construcción del segundo piso del Periférico como una solución de vialidad para conectar el norte con el sur, le valió fuertes críticas de los vecinos por las molestias que ocasionó.

La obra que le ha resultado una piedra en el zapato al actual jefe de Gobierno es la Supervía Sur Poniente, cuestionada por académicos y ambientalistas, además de que mantiene a un Frente Amplio de vecinos con un plantón que desde julio pasado no ha permitido la entrada de maquinaria.

Por si fueran pocas las coincidencias, de cumplirse el propósito del hoy jefe de Gobierno del DF de ser el candidato de la izquierda, las similitudes en tiempos con el tabasqueño unirían también sus edades biológicas pues nacido el 13 de noviembre de 1953, en las elecciones del 2006, López Obrador tenía 52 años. Nacido el 10 de octubre de 1959, para julio del 2012, Ebrard Casaubon tendría la misma edad.

Agencia El Universal